Dia Internacional de la Mujer

Al escribir esta reseña se conmemora el Día Internacional de la Mujer. Este día tiene toda una historia pero está particularmente vinculada a un hecho trágico cargado de diversos significados.

En esta nota se indica que está asociada a un incendio en una fábrica de confección de camisas Triangle Waist Co, en la ciudad de Nueva York, el 25 de marzo de 1911, que según indica la Wikipedia «fue el desastre industrial con más víctimas mortales en la historia de la ciudad de Nueva York y el cuarto en el número de muertes de un siniestro industrial en la historia de los Estados Unidos. El fuego causó la muerte de 129 trabajadoras y 17 trabajadores. La mayoría de las víctimas eran mujeres jóvenes inmigrantes de Europa del Este e Italia de entre catorce y veintitrés años de edad.​ La víctima de más edad tenía 48 años y la más joven, 14 años.

La fábrica ocupaba los pisos 8.º, 9.º, y 10.º el edificio se incendio en llamas haciendo un desastre total y matando a muchas mujeres de la industria, la esquina noroeste de Greene Street y la Washington Place, justo al este del Washington Square Park, Square Park, en Greenwich Village. Bajo la propiedad de Max Blanck e Isaac Harris, la fábrica producía blusas femeninas, conocidas como shirtwaists. Normalmente empleaba a 500 obreros, mayormente mujeres jóvenes inmigrantes, con un horario de nueve horas diarias más siete los sábados,​ que ganaban, por 52 horas de trabajo a la semana, entre 7 y 12 dólares, equivalente en 2014 de 166 a 285 dólares la semana, o 3,20 a 5,50 dólares por hora.

La tragedia se debió a la imposibilidad de salir del edificio en llamas puesto que los responsables de la fábrica de camisas habían cerrado todas las puertas de las escaleras y las salidas, una práctica común para evitar el hurto de mercancía». En la nota periodística más arriba mencionada dice que los propietarios fueron obligados a pagar una indemnización de 75 dólares por cada vida perdida !!!

Como podemos discernir esta tragedia afectó, en su gran mayoría a mujeres (aunque había 17 hombres entre los muertos), y denota la explotación del trabajo y de inmigrantes, así como da la pauta de «cuanto vale una vida humana» en el sistema socioeconómico de aquel entonces y en aquel país (seguramente compartido con muchos otros países). Ha sido y es fundamental la lucha de las mujeres en general, y de los trabajadores y de todas las personas con sensibilidad y buena voluntad, por cambiar progresivamente esta situación. La misma está asociada a modificar una cultura machista (generadora de tantos femicidios), patriarcal, patrimonialista (es «propiedad del varón») y mercantil, en los ingresos diferenciales, en las condiciones de trabajo y trato, en valorizar el trabajo doméstico y la perspectiva del «cuidado» -tan peculiar en «lo femenino»-, y en el caso del acto realizado en Buenos Aires el reclamo por la despenalización del aborto, entre otros elementos. Tener en cuenta estas dimensiones, trabajarlas sistémicamente y en base al diálogo, mutuo respeto y comprensión, nos puede ayudar a construir un mundo mejor.

 

Un Mundo Preocupante

La vida tiene riesgos, como sabemos y la frase de la imagen de la entrada nos lo recuerda. De todo tipo, dada nuestra fragilidad humana, del contexto socioeconómico, político y ambiental y, de que lo que llamamos «vida», tiene un ciclo, más allá de los enfoques trascendentales sobre la vida eterna.

¿Cual es el sentido de esta vida? Una pregunta que no tiene una sola respuesta: ¿vegetar? ¿deambular, tratando de adaptarnos lo mejor posible a un contexto cambiante? ¿buscar un mero placer sensorial,… la gloria individual y el poder… el bienestar…la felicidad? Esta última ¿es posible sin estar en armonía con nosotros mismos y con los demás? ¿cómo juega la libertad, asociada con otros valores como la justicia, la solidaridad, la fraternidad, la amistad social, y el amor en todas sus dimensiones? Sin duda, no hay una sola repuesta y la misma es personal en un proceso de aprendizaje que puede ser nulo, algo o pleno, y que en cada generación se vuelve a hacer. Esto último -a veces- aprendiendo de la historia, de los aciertos y errores, y a veces no. Por lo tanto la historia puede terminar mal (¿apocalípticamente?), regular, bien o muy bien. Depende de nuestros móviles, acciones y resultados en conjunción con los demás (podríamos decir «sistémicamente»), en un contexto donde el ser humano tiene cada vez más poder y hay una asimetría entre poder crear (lleva un proceso) y poder destruir (puede ser instantáneo). En función de esto, y dada la velocidad del cambio, es fundamental encarar esta cuestión con premura.

Hablando de historia es interesante la visión de algunos historiadores. En una entrevista que le hace Carlos Pagni, el 5/3/18, al historiador Natalio Botana (ver este video del programa Odisea) donde se centra en la Argentina, pero en un marco mundial. Sobre esto último como señala este historiador (al principio y al final -del minuto 16 en adelante-), la dimensión internacional ha tenido situaciones terribles (como la primera y segunda guerra mundial) y en cuanto a la política han habido distintas etapas. Sobre esto define la actualidad como una tercera etapa de la representación política donde hay una crisis de la democracia de partidos y lo que hoy tenemos es la democracia de candidatos improvisados. Esto es el que da miedo y es grave. También plantea la cuestión de la corrupción y como esto puede llevar a la corrupción o degeneración de la democracia. Lo relaciona con esta tercera etapa de la representación política que se ha combinado con la revolución digital y robótica, así como con un ensanchamiento de la participación individual que no tiene rumbo. Esto es lo preocupante y para salir de esta situación destaca la importancia de rescatar la virtud en la dirigencia. Botana actualiza su visión de este mundo preocupante en esta nota donde hace especial referencia a los resultados de la elección de Brasil. En esta línea también está la visión de Angela Merkel sobre el mundo actual, y una actualización del contexto global se puede visualizar en esta. A comienzos de 2020 aún no sabemos los cambios que producirá el coronavirus

Siguiendo con «lo preocupante en el mundo», podemos ampliar diciendo que tiene múltiples dimensiones que relaciona crisis económicas (o muy poco crecimiento en algunos países), creciente desigualdad, situaciones donde priva la sola maximización de la rentabilidad financiera y la codicia, situaciones derivadas de grandes migraciones y sufrimientos productos de guerras (como las de medio oriente o tribales en Africa), hambrunas, indigencia y pobreza, así como luchas de poder. Frente a esto hay distintas reacciones muy dispares: ellas van desde refugiarse en la interioridad y en pequeños grupos de amistad y afecto, pasando por negar la situación y seguir por inercia, hasta la búsqueda de novedades sociopolíticas desde las bases (rechazando la corrupción y valorizando la democracia) o por otro lado -y en sentido inverso- fortalecimiento de muy diversas autocracias (China, Rusia, Corea del Norte, Venezuela….) con muy distintos resultados. A comienzos de 2021, en esta nota se sintetizan los principales conflictos.

Junto a la pandemia del Covid-19 (y sus variantes), el avance del cambio climático y los cambios científico-tecnológicos impactan como nunca antes en la humanidad Por lo tanto, podemos reafirmar que es un momento preocupante. Pero el miedo al futuro está muy presenta como señala esta nota de Pablo Stefanoni.

¿Puede terminar muy mal? Si, es una posibilidad que -con otras características- ya se ha dado en el pasado. ¿Puede terminar bien? Si, también es una posibilidad -como se menciona en esta nota– dependiendo de cuales sean nuestras actitudes y como juguemos en la práctica nuestra energía y la libertad positiva que de ella emana, en procedimientos o acciones en lo individual o micro que nos rodea, en lo mezzo y en lo macro, que no se pueden reducir a un mero relato (a veces acompañado de una falsa mística), enunciación de derechos o maquillaje de cambio. El rol de la cultura -y más específicamente de todos quienes intervienen en el proceso educativo-, poder transformar la inteligencia en sabiduría, y el papel de la política y de la reconstitución de los partidos políticos (con plataformas debatidas técnica y democráticamente), de nuevos enfoques y prácticas en la economía y en la sociedad, así como de la formación y virtud de sus líderes (como dice Botana) serán cruciales. La perspectiva y aplicación del cuidado y la prevención frente a los distintos riesgos también.

No estamos condenados ni al fracaso ni al éxito. Depende de una conjunción de factores donde nosotros somos parte de cualquiera de los posibles escenarios. Avanzar de buena fe en una agenda detallada de las acciones que se derivan de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, llevarlo a la plataforma de los distintos partidos políticos, junto a la formación de cuadros dirigenciales y profesionales que los implementen en las distintas esferas de acción, puede ser un «piso» de buen comienzo.

El Progreso

La idea de progreso surge fundamentalmente con la modernidad, y en particular en el hemisferio occidental. Su significado conlleva la idea de mejora, muy a menudo asociada a lo material individual, y en otras oportunidades a otras dimensiones de la vida humana que tienen consecuencias positivas en el bienestar y en la felicidad de una persona o grupos de personas.

Robert Nisbet hace una interesante historia y reflexión acerca de la noción de progreso, y sus diferentes connotaciones en función de los principales pensadores que se refirieron a esta temática. Ha estado emparentada a nociones de crecimiento, desarrollo, evolución, ascenso social, progresismo (tanto liberal como de izquierda), una necesidad (según Spencer), una fe y optimismo sin límites en el progreso … También escepticismo desde finales del siglo XIX por autores como «Jacob Burckhardt y Friedrich Nietzsche, pasando por Arthur Schopenhauer, hasta llegar a Oswald Spengler, W. R. Inge y Austin Freeman en las primeras décadas del siglo XX». Esto se acentuó con las guerras (en especial primera y segunda guerra mundial), la depresión de 1929 y 1930, las hambrunas…¿este era el progreso al cual estábamos destinados?

Continuando con Nisbet «las dudas, el escepticismo y el rechazo a la idea de progreso durante el siglo XIX – provenientes de hombres como Alexis de Tocqueville, Burckhardt, Nietzsche, Schopenhauer y Max Weber- se han acentuado progresivamente en nuestro propio siglo. Él famoso ensayo de W. R. Inge, “The Idea of Progress”, de 1920; los trabajos de Henry y Brooks Adams, especialmente Law of Civilization and Decay, del segundo; La ilusión del progreso, de Georges Sorel; Social Decay and Regeneration, de Austin Freeman; La decadencia de Occidente, de Spengler; en grado considerable, Estudio de la historia, de A. J. Toynbee; Social aud Cultural Dynamics, de Pitirim Sorokin, y El malestar en la cultura, de Freud, son sólo algunas de las obras que, influidas por las dudas y el escepticismo de los pensadores del siglo XIX que he citado, confirieron a la atmósfera intelectual un tinte cada vez más sombrío». A ello se podría agregar, por ejemplo, el informe del Club de Roma sobre los «Limites del Crecimiento» o el planteo de «decrecimiento» por autores como Georgescu-Roegen y otros, frente al enfoque de crecimiento infinito o ilimitado con recursos finitos del planeta Tierra (además de los daños al medio ambiente). Esto está vinculado al consumismo, a qué priorizamos y cómo son nuestros valores (en línea a lo expresado en la frase de la entrada por Martin Luther King) así como si somos capaces de trascender el sistema actual.

Es natural que todos queramos estar mejor hoy y en el futuro (en particular quienes están más afectados por la pobreza y la desigualdad), y que canalicemos nuestra energía en esa dirección. Sin embargo no lo podemos hacer de cualquier manera (el fin del progreso no justifica la utilización de cualquier medio), debemos tener en cuenta el contexto y sus prioridades (por lo tanto valores), así como las posibilidades, límites y riesgos en general y del cambio tecnológico en particular, o priorizando el capital en cambio de las necesidades humanas o a costa del medio ambiente, entre las principales. Esto no sólo no nos lleva a un mundo mejor, sino que puede conducirnos al fracaso total como humanidad.

 

Prevención del Delito

Hay muchos tipos de delitos y teorías vinculadas con los mismos. En esta breve nota sólo quisiéramos hacer una reflexión sobre algunos delitos penales contra la vida que han tomado notoriedad en países como Estados Unidos, España o Argentina.

La imagen de la entrada se refiere a un hecho, de febrero de 2018, donde un joven, Nikolas Cruz, de Florida (USA), mató a 17 personas de una escuela de la que había sido expulsado. Si bien esta fuente señala que «Jim Gard, un profesor de la escuela, dijo que los trabajadores fueron advertidos de que el exestudiante suponía una amenaza y no se le debía permitir el ingreso al colegio con una mochila. «Hubo problemas con él el año pasado amenazando a estudiantes y creo que se le pidió que abandonase el campus», dijo Gard al diario Miami Herald». Por lo tanto falló la prevención policial, falló el acceso irrestricto a proveerse de armas, la escuela y su articulación con la prevención de salud mental, así como la de su reciente familia -que hizo lo que pudo y no visualizó la gravedad del caso- luego de la muerte de su madre adoptiva. La principal propuesta del Presidente de Estados Unidos es armar a los docentes a fin de minimizar las muertes (acotar las consecuencias) que pudieran generar este tipo de casos en el futuro. Todos las demás prevenciones y cuidados están ausentes.

En una nota de David Trueba, en el diario El País de España, señala que «se sabe con datos certeros que en los países donde el Estado aplica la violencia y la reciprocidad contra los criminales, el número de asesinatos en lugar de reducirse tiende a aumentar. En Norteamérica padecen más crímenes las circunscripciones que mantienen la pena de muerte que las que no la aplican. La explicación es sencilla, los seres humanos tienden a imitar los comportamientos de las figuras paternas y de las instituciones bajo las que viven. Los españoles que aspiran a un plan satisfactorio para reducir el número de asesinos y amenazas sociales, no tan grande como les hacen creer cuando conviene, deberían exigir a los responsables políticos que dejen de engañarlos con falsas soluciones. La mejor receta para reducir el crimen es más gasto en educación, planes certeros para atajar el machismo dominante que acaba con una niña o una mujer cada semana en España, dotar de más medios a la psiquiatría estatal, luchar contra la desigualdad de recursos, reparar las cotas crecientes de marginalidad social y mejorar la atención de menores delincuentes y presos convictos para que su paso por las instituciones de reforma y castigo sea reparador. El crimen sin sentido siempre existirá, no le sumen la mentira».

En la Argentina también se ha dado el debate por un hecho protagonizado por un policía (de apellido Chocobar), respecto de si actuó bien o no frente a un delincuente que había acuchillado a un turista norteamericano. El abogado Ricardo Gil Lavedra menciona en un artículo, en el diario La Nación, los riesgos de una demagogia punitiva, en este caso -así como en otros- frente a un joven drogadicto donde también falló la familia, la institución educativa, la carcelaria y la sanitaria como prevención, más allá de la capacitación policial y los protocolos de actuación de la misma.

En otra nota abordamos la cuestión de las armas. Coincidiremos que su uso para resolver los conflictos humanos es la última y peor instancia dentro de la historia de la humanidad. Es increíble que en pleno siglo XXI nos retrotraigamos a aplicar el arquetipo del «far west» (para no ir más atrás), y no incorporemos la dimensión del cuidado (muy vinculada al arquetipo de lo femenino) y de tener capacidad anticipatoria de seres que nos consideramos inteligentes pero poco sapiens o sabios. Abordar una reflexión colectiva y un cambio cultural sobre esta temática nos puede ayudar a construir un mundo mejor.

 

Dirty Money

En otra entrada hemos hablado de la temática del dinero. En esta abordaremos las fortunas que se hacen en base al «dinero sucio» (una forma de expresarlo es con la imagen de la entrada), que se reflejan en seis historias reales de una serie de Netflix, con testimonios de todas las partes involucradas. En cursiva haremos una breve reflexión de cada una de ellas.

El primer capítulo se refiere a la defraudación de una empresa automotriz alemana (hacia el final se puede constatar que no consistía en un caso aislado) respecto de fraguar -con un dispositivo electrónico- la emisión real de gases contaminantes de autos a gasoil. Allí se puede observar como privó el área financiera de la empresa y los resultados económicos que se proponían alcanzar, más que la verdad respecto del grado de contaminación que estos vehículos producen. Ello en un contexto de no fácil detección de estas emisiones, de pruebas de grado de contaminación con animales, de los empleos que dependen de la fabricación de estos vehículos y de que partes del Estado donde se producen son inversores o propietarios parciales de esta empresa. Esto es lo que privó y no la salud de los habitantes y el medio ambiente.

Si bien fueron condenados en Estados Unidos, el problema continúa. Dado que los abogados de estas empresas calculan el costo de las penas que pueden afectarlas, y estas son suficientemente bajas como para que las paguen y sigan contaminando: ¿no habrá que subir las penas, y además obligarlos a colocarle adicionales a los vehículos que impidan la contaminación o que se fomente más la inversión en autos eléctricos?

El segundo capítulo llamado «día de pago» es la historia del piloto de carreras norteamericano Scott Trucker, y su familia, que armó una plataforma en internet de oferta de pequeños préstamos on line, localizándolos bajo la propiedad de una tribu aborigen (que tenía status soberano frente al estado local, en este caso de Kansas), y bajo condiciones de «letra chica» se apropió de manera fraudulenta de unos dos mil millones de dólares de personas de bajos recursos que nunca podían cancelar sus préstamos. Al final del capítulo el periodista le pregunta a Trucker si «se consideraba una persona con moral» y respondió «he sido un empresario». Esta temática de disociación entre persona y moral está también muy bien planteada en una película más antigua llamada «La Corporación«.

El tercer capítulo se denomina»venta corta y farmacéuticas».  Operadores del mercado bursátil de compras y ventas de muy corto plazo empezaron a investigar la operatoria de una importante empresa farmacéutica que compraba laboratorios medicinales (con el lema «apostemos a la gerencia», en particular la financiera, y no a la ciencia», descartando la I&D) y aumentaban exponencialmente sus precios (cientos o, a veces, miles de veces) damnificando a los usuarios de los medicamentos y a las aseguradoras de salud (con el gran encarecimiento de los servicios). Frente a la gran cantidad de personas que no podían pagar los medicamentos o eran llevados a la penuria, el caso llegó a dirigentes políticos (como Hillary Clinton) que los pusieron en evidencia y al Congreso norteamericano. Sobre esto último es muy interesante la parte de la interpelación que le hace un Subcomité del Senado presidido por la Senadora Collins, pero quien lleva adelante la interpelación a los principales accionistas y CEO de esta empresa es la Senadora Claire McCaskill. Ella reconoce que es sorprendente que no hubiera nada ilegal (si, fuera de toda ética) y el estado norteamericano sea «impotente» para frenar ganancias exorbitantes o rentas extraordinarias de empresas en general, y en particular de aquellas que tienen que ver con la salud humana. El libre mercado, las ganancias de los inversores y la codicia -prácticamente sin límites- están por encima de la salud humana y de las aspiraciones de la sociedad. ¿no es posible fijar reglas de que los excedentes generados por bienes y servicios -al menos los vinculados con la salud y la educación- no tengan que tener «topes razonables» luego de deducidos la amortización del capital y lo invertido en investigación y desarrollo de mejoras o nuevos productos? ¿libre mercado es igual a poder maximizar la especulación y la depredación de los clientes o usuarios? ¿no es un falso concepto de la libertad que no está asociado a la justicia y el bien común, como valores complementarios?

En el cuarto capítulo se aborda la cuestión de «banca y lavado» de dinero tomando el caso de un importante banco a nivel internacional, y su relación con carteles del narcotráfico en Méjico. En la trama se puede observar que también había dinero de redes terroristas, y como hay fiscales que quieren avanzar en su enjuiciamiento. Sin embargo cuando el tema llega a la cúpula de fiscalía del Estado federal, y en combinación con el regulador de Londres (donde el banco tiene su sede principal) se ve como un «peligro sistémico» para la banca internacional que esto prosiga. Finalmente se le pone una multa (equivalente a la ganancia que este banco obtiene en cinco semanas) y con la promesa de que no volverá a incurrir con fallas de control. También este capítulo se puede observar la relación entre los grandes estudios de abogados y funcionarios públicos que van y vienen de los mismos, y -probablemente- no quieran enemistarse con clientes actuales o futuros. Desnuda vínculos perversos y una cultura de la codicia y «vista gorda» frente a grandes delitos, lo cual hace muy difícil modificar situaciones tan graves como las del financiamiento de actividades mafiosas. También el fracaso de combatir la demanda de narcóticos.

El quinto capítulo se llama «el golpe del jarabe de arce» que se produce en la provincia de Quebec, en Canadá.  Se plantea la historia de cómo un grupo mayoritario de productores del jarabe del árbol de arce de Quebec, viendo que las oscilaciones de precios los perjudicaban seriamente, fijan un sistema de cuotas de producción y un almacenamiento de producciones superavitarias que sirven para abastecer momentos de déficit y para regular su precio. Esta especie de «OPEP» de jarabe, tiene como resistencia a algunos productores que quieren libertad de mercado, y se complica con un robo que se hace al lugar de almacenamiento de este producto con la finalidad de exportarlo. Más allá del tema del robo (por eso la alusión al «golpe») está el debate entre los pros y contras de regular la producción, y de quienes se benefician y perjudican con este sistema de cuotificación.

Finalmente en el sexto capítulo, llamado «el hombre de confianza», se refiere a la historia de negocios de Donald Trump hasta su llegada a la Presidencia de Estados Unidos de América. Es una visión muy crítica, donde hay testimonios de una visión muy cortoplacista y limitada de Trump, señalando como evidencias el gran endeudamiento que tuvo y cinco quiebras, el desastre de sus inversiones en Atlantic City (en especial el Casino Taj Mahal) y con la Universidad Trump, y el licenciamiento de su nombre -bajo sistema de franquicias- de edificios y negocios. Se reconocen sus virtudes de gran comunicador y de presentarse como un gran empresario (que se consolidara con su programa «El Aprendiz«) y negociante. Sobre esto último también hay testimonios de una cultura muy individualista e innecesariamente agresiva, con muchas mentiras y que desmantelara el programa de ética gubernamental, cuando llegó a la Presidencia. No hay mucho que agregar a lo que la serie muestra y a lo que cualquier persona de buena voluntad que busca la verdad pueda encontrar en esta historia singular, y de tanta relevancia para su país y para el mundo.

Ir hacia un mundo mejor conlleva cambiar situaciones como las que se vienen de describir. En esta sección del blog, así como en la denominada «otras economías«, hemos intentado hacer algunas reflexiones que tratan de aportar al respecto. Esperamos que sean de alguna utilidad para la reflexión y el debate.

Nota al pie: agradezco a mi hermano Alejandro la referencia de esta serie. Vinculado con esta temática se puede ver  el film “La lavandería” en Netflix).

 

Así en la Tierra como en el Cielo

En un contexto de posmodernidad, es decir de caída de grandes relatos y utopias, todo lo que sea plantear escenarios donde reine la fraternidad, el amor, la amistad social y la justicia es radicalmente objetado.

Dentro de esta cosmovisión reinante, y desde una perspectiva crítica sobre enfoques del catolicismo, escribe Loris Zanatta, una nota denominada «China y el reino de los cielos«, criticando declaraciones de Mons. Sanchez Sorondo respecto de que la economía china es una economía del bien común. Coincidimos con esta crítica en una nota que fuera redactada en este blog. Lo que no coincidimos es en su conclusión final: «Es otra coartada para luchar siempre contra el mismo enemigo, la sociedad abierta, libre y plural, siguiendo siempre el mismo mito: el reino de los cielos. Lo cual, sin embargo, como debería saberse, no es de esta tierra».

Zanatta hace referencia al Padre Nuestro (imagen de la entrada), que es la oración que Jesús legara a quienes se definieran como cristianos. En una parte del mismo expresa: «…venga tu reino, hágase tu voluntad, como en el cielo también sobre la tierra…» Esta última parte es clara, no deja solamente «el reino y la voluntad de Dios para el cielo, sino también para la tierra». Ello no implica creer que el paraíso terrenal sea posible de recrear o implementar en humanos y sociedades imperfectas (1). Un acercamiento relativo e imperfecto sólo sería posible si hay un gran salto evolutivo en la conciencia de la mayoría de la población de los «teóricamente sapiens», que hoy parece muy lejano (como podemos visualizar con la no resolución de graves problemas como el cambio climático).

Respecto a cómo se concreta el acercamiento y la vivencia del reino de los cielos, en el Evangelio no hay una sola mención de que esto se implementa con violencia o de manera autoritaria. Hay numerosas menciones a las semillas que germinan (sólo las que caen en la «buena tierra»), a que ya el reino está presente desde ahora no sólo en nuestro interior sino cuando compartimos, nos amamos los unos a los otros e invocamos su presencia (2), y que todo esto es muy diferente al reino que esperaban los judíos en su tiempo para liberarse del yugo romano así como a la lógica del César (el poder, la ley, el dinero y luego va a ser el lucro y el intercambio bajo la modalidad mercantil) (3).

Zanatta puede estar suponiendo -si bien no lo dice explícitamente- que el Papa Francisco (a través de su canciller de la Pontificia Academia para las Ciencias) está proponiendo una utopía para este mundo, vinculado a formas autocráticas. Más allá de la tradición política argentina que influyó en el actual canciller y de manera diferente en la del Papa en su formación, en un discurso que hizo este último ante los Obispos del CELAM, en Brasil al comienzo de su pontificado (del cual hice oportunamente un comentario), criticó fuertemente a los enfoques utópicos y planteó que este reino de los cielos (o utopia) se da aquí en la tierra sólo bajo «chispas de eternidad».  Por lo tanto es consciente de su presencia acotada en este mundo y que sólo se va a dar plenamente en el cielo. Ello no obsta a que sea muy deseable que esas «chispas» se puedan extender lo máximo posible de abajo hacia arriba, respetando la libertad, la conciencia de cada persona y por lo tanto compatible con una sociedad abierta y también con el espíritu evangélico.

Seguramente la frase de Mons. Sanchez Sorondo -además de su tradición nacionalista- está más relacionada con el creciente acercamiento entre el Vaticano y China, que a una perspectiva doctrinaria que sostenga el actual Papa. Por ello lo que concluye Zanatta, más allá de elementos válidos, debiera también acotarse a esta dimensión.

(1) Recuérdese la pregunta, en tono afirmativo, de Jesús a los que querían apedrear a la mujer adúltera: «el que esté libre de pecado que arroje la primera piedra». Partiendo de allí, en el Evangelio que Jesús nos pide amar a los enemigos, su práctica efectiva nos lleva hacia la perfección o santidad.

(2) Esto es posible de vivir en pequeños grupos o comunidades, y mucho más difícil cuando la escala aumenta y tiende a grandes multitudes donde las reglas (vinculadas a estímulos y desestímulos diversos) y modos organizacionales juegan un papel central.

(3) Siguiendo a Karl Polanyi hay otras formas de intercambio, como hemos expresado en la nota 2 de este artículo.

 

Prevención frente a Catástrofes Naturales

Los cambios bruscos en la naturaleza, en presencia de seres humanos y cuando no ha habido prevención, se transforman generalmente en desastres. En esta línea se refiere la Oficina de las Naciones Unidas para Reducción de Riesgo de Desastres (UNISDR por su siglas en inglés) que se creó en diciembre y se estableció para asegurar la aplicación de la Estrategia Internacional para Reducción de Desastres (resolución 54/219 de la Asamblea General). Esta organización tiene una página sobre prevención y en el año 2015 presentó un Informe.

También el Banco Mundial realizó un Informe (denominado «Natural Hazards, UnNatural Disasters: The Economics of Effective Prevention») en noviembre de 2010. En el mismo se estimó que, entre 1970 y 2008, hubo 3.3 millones de muertes y daños por 2.300 billones de dólares (en dólares de 2008). Más recientemente publicó este Informe que prevé que el cambio climático llevará a 17 millones de personas al migración interna en América Latina hasta 2050.

En esta breve nota presentaremos algunas posibles preguntas sobre estos fenómenos y si se puede hacer algo al respecto. Quedará para equipos interdisciplinarios de especialistas evaluar la pertinencia de las mismas y la factibilidad de mejorar la prevención frente:

  • al movimiento de placas tectónicas y los consiguientes sismos y terremotos. Sin duda el Japón es uno de los países más avanzados en esta temática (ver esta nota, así como esta y posibles ciudades futuras en el mar) y debería analizarse si en los demás países se están tomando medidas similares, además de la construcción antisísmica y los ejercicios de simulación preventiva,
  • a sequías e inundaciones por cambios climáticos. Más allá de los ciclos de la naturaleza, en general hay coincidencia que la deforestación y desertificación tienen una alta contribución en la generación de estos fenómenos, por lo que su monitoreo, evitar que las mismas continúen y promover la forestación y un adecuado manejo del agua serán claves. En este sentido habrá que revalorizar culturas de la prevención como la incaica que no construía ciudades cerca de los cursos de agua o que en la agricultura cultivaba en andenes o terrazas (que además evitaban deslaves de las montañas) y con importantes sistemas de riego, del mismo modo el manejo del agua en el antiguo Egipto, los acueductos romanos que transportaban agua a las ciudades, o más recientemente los trasvases de agua entre cuencas -de superativarias a deficitarias (*)- (que deben ser acompañados de estudios de impacto ambientalcriticado desde la ecología y considerado como última opción), la recuperación de agua contaminada, o la gran experiencia y desarrollo hídrico de países como Holanda. Un capítulo especial es la relación de los cambios climáticos y las posibles soluciones futuras para el caso de los huracanes,
  • a el cambio de la polaridad (o inversión geomagnética) de la Tierra, y según algunas fuentes este podría ser un evento relativamente cercano lo que provocaría un debilitamiento temporal -pero significativo- del campo magnético de la Tierra, con lo que las infraestructuras eléctricas y los sistemas de telecomunicación podrían ser más vulnerables, así como la agricultura a efectos de la radiación solar y cósmica. Al respecto ¿se está previendo algo ante esta eventualidad?,
  • a la posible caída de asteroides y sobre su posible prevención. Es importante el seguimiento de las medidas concretas que se tomarían si ocurriera un fenómeno de este tipo,
  • a la actividad volcánica a su monitoreo en el marco de un programa global y nacional, y las necesarias medidas de prevención,

entre las principales.

No es fácil abordar estas situaciones dada la envergadura o dimensión de estos fenómenos, pero es un desafío para una humanidad que asigna enormes recursos a la defensa y guerra entre países o a explorar el espacio extraterrestre, mientras que no valora las grandes amenazas que se ciernen sobre la plataforma en la que estamos asentados y las catástrofes humanitarias que se derivan o pueden derivar de las mismas.

(*) Por ejemplo las inundaciones en la Cuenca del Plata (o de algunas regiones de Argentina) mientras que en otras hay graves sequías e incendios. Una de las dimensiones de esta cuestión es que la prevención y mitigación de estos fenómenos tiene un fuerte impacto en la producción agrícola y por lo tanto en generar más alimentos y -en países como Argentina- en poder exportar mucho más.

 

Prevención de Deslizamientos de Tierra

En otra nota nos hemos referido a la prevención de catástrofes naturales. Dentro de la problemática general anterior, en esta nos focalizaremos en particular en la prevención vinculada a deslizamientos de tierra, también denominados deslaves y avalanchas. Es un fenómeno muy común en diversos países del mundo, y en el caso de la Argentina lo han sufrido recientemente provincias como Chubut o del norte como Jujuy. En la imagen de la entrada se ejemplifican medidas posibles de prevención (ver otras imágenes en este link).

En este sitio se señala que si observamos desniveles muy verticales, terrenos flojos o quebradizos, grandes capas de tierra con formas protuberantes y rocas débilmente agarradas al terreno, nos encontramos frente a un área donde son factibles los deslizamientos, por lo que debemos tomar algunas normas que nos ayuden a prevenir los deslizamientos o avalanchas como ser:

  • Localizar las áreas propensas a deslizamientos.
  • Evitar los asentamientos cerca de las áreas de riesgo.
  • Activar campañas de reforestación planificada.
  • Mejorar el drenaje de los suelos.
  • Modificar pendientes de los suelos que ayuden a reducir su ángulo.
  • Educar en temas de preparación comunal para enfrentar emergencias.
  • Establecer sistemas de monitoreo, aviso y evacuación de la población ante inminentes deslizamientos.
  • Cuando un deslizamiento se presenta sorpresivamente hay pocas formas de protegernos pero podemos tomar medidas como:
    • Ubicarse en un lugar topográficamente seguro.
    • Alejarse lo mayor posible de la trayectoria natural de la caída de materiales.
    • Evite vibraciones mecánicas o ruidos que puedan desencadenar la posible avalancha».

En regiones de Colombia, como Cali, según esta fuente, se sugiere -entre otras-: «1. No construir, ni comprar, ni alquilar edificaciones en zonas tradicionalmente inundables, como puede ser las riberas de los ríos y quebradas, sus antiguas lechos y las llanuras o valles de inundación. 2  No arrojar ningún tipo de residuo sólido a los sumideros y contribuya proporcionalmente a su mantenimiento. 3 Evitar que el lecho del río se llene de sedimentos, troncos o materiales que impidan el libre tránsito de las aguas. 4. Si puede ser afectado por una inundación lenta, guarde objetos valiosos en lugares altos para que no vayan a ser cubiertos por el agua. 5. Desconectar la corriente eléctrica para evitar cortos en los tomas. 6. Tener previsto un lugar seguro donde pueda alojarse en caso de inundación y hacer todos los preparativos por si necesita abandonar su casa por inundación. 7. Evacuar con su familia a una zona segura, evite atravesar ríos o lugares inundados a pie o en vehículos a no ser que así lo dispongan los cuerpos de socorro. 8. Tener agua limpia disponible. Llenar las bañeras, piletas y jarras con agua limpia, en caso de que la fuente de agua se contamine. 9. Tener a mano los artículos de emergencia: (comestibles, agua embotellada, equipo de primeros auxilios, medicinas, linterna y  una radio con pila). 10. Las tierras ribereñas vulnerables deben protegerse con barreras con barreras de protección naturales o artificiales (vegetación, sacos de arena, entre otros), para lo cual, es necesario buscar la debida asesoría del Consejo Municipal de la Gestión del Riesgo de Desastres (CMGRD)».

Además plantea «a) No construir con materiales pesados en terrenos débiles. b). Para detener la erosión que causa deslizamientos, evite quemas, talas y surcos en el sentido de la pendiente. c). Si está en zona de amenaza, tenga con su vecindario un plan de evacuación con un sistema efectivo de alarma. Establezca un plan de emergencia para su familia y sus vecinos. d) Proteja el nacimiento de aguas, chorros, arroyos y quebradas, sembrando pasto, cañabrava, guadua, bambú, entre otras especies.»

Algunas preguntas que nos quedan: 1. ¿Nuestra autoridad territorial (Municipio o Comuna) implementa algo de lo anterior? 2.a ¿los vecinos son conscientes del diagnóstico de estas situaciones y son parte de la solución (por ejemplo ayudando a forestar, aterrazar laderas o construyendo taludes o gaviones)? 2.b ¿las instituciones educativas, culturales y los jóvenes colaboran con estas tareas? 3. ¿las universidades, autoridades técnicas provinciales o nacionales, cuerpos de ingenieros del ejército, etc., han ayudado a diagnosticar y encarar actividades preventivas? 4. ¿las autoridades de defensa civil han informado adecuadamente a población, y están debidamente articuladas con autoridades sanitarias, de seguridad y de fuerzas armadas para mitigar las consecuencias de fenómenos de este tipo?, entre otras.

Situaciones, como el agravamiento del cambio climático, lamentablemente las harán más frecuentes y nos pueden conducir a un mundo peor si no hacemos nada al respecto.

 

Prevención de Accidentes

El accidente, según la Wikipedia, se define (del latín accĭdens, -entis) como  un suceso no planeado y no deseado que provoca un daño, lesión u otra incidencia negativa sobre un objeto o sujeto. Para tomar esta definición, se debe entender que los daños se dividen en accidentales e intencionales (o dolosos y culposos) (Robertson, 2015). El accidente es la consecuencia de una negligencia al tomar en cuenta los factores de riesgo o las posibles consecuencias de una acción tomada.

Hay distintos tipos de accidentes, como los que se producen en el hogar, en el trabajo (ver frase de la imagen de la entrada), de tránsito y de otros tipos de transporte, en la naturaleza o en el campo, en la infancia, en la escuela, entre los principales ámbitos. Por lo tanto hay distintos tipos de prevenciones o cuidados a tener para que no se provoquen. De modo general podemos decir que tiene que haber una infraestructura (caminos, edificios, etc.) y equipamiento (vehículos, muebles, redes, etc.) adecuados, una organización con normas y procedimientos claros con personas preparadas para su uso, cuidado y mantenimiento, y un control por parte del Estado.

Se han realizado manuales de prevención de accidentes para niños, normas de prevención de accidentes laborales y marco internacional de la OIT, normativas y prácticas de escuelas seguras (por ejemplo Ciudad de Buenos Aires), prevención de accidentes de tránsito (incluidas acciones realizadas por ongs), prevención de accidentes en el medio rural, etc.  El rol de cada uno, de las familias, de la educación, la salud, de las empresas (si sólo cuenta el lucro no habrá cuidado), de los sindicatos, de las religiones, asociaciones y ongs, de la política y del Estado (en lo legislativo, judicial y de control ejecutivo) deberá articularse armoniosamente en una cultura del cuidado con esta finalidad.

También hay que tener en cuenta los componentes psicológicos que influyen en las causas de los accidentes como señala esta nota, vinculada con las «crisis del cambio». Para más elementos se puede visualizar este documento sobre la teoría psicoanalítica del accidente.

Lo anterior tiene como implícito la importancia de la conciencia y el amor a uno mismo, a los demás y a la naturaleza, llevándolo a la práctica de modo de evitar el sufrimiento, los daños o la muerte por no tener el necesario cuidado. Si somos consecuentes con esto, nos ayudará a ser más felices y construir un mundo mejor.

Prevención de Catástrofes Humanitarias

Muchas crisis humanitarias cuando no se previenen, atienden o resuelven, desembocan en catástrofes humanitarias. Según la Wikipedia las causales pueden ser múltiples como «crisis políticas (guerra internacional o civil, persecución de una minoría), crisis ambientales, que a su vez pueden ser previsibles (malas cosechas por sequía, plagas o en todo caso mala planificación, que pueden producir hambrunas), poco previsibles (huracanes, monzones) o totalmente imprevisibles (terremotos, tsunamis). Cabe destacar que, las mayores causas de crisis humanitarias en el mundo son productos de crisis políticas donde no sólo destacan acciones que no generar el repunte de la economía sino cuyos gobiernos se encuentran plagados de burocracia y corrupción».

En la imagen de la entrada se ha intentado mostrar geográficamente algunas de ellas y su visualización cuantitativa de la población en sus lugares de origen y en los lugares de destino. Según ACNUR la cantidad desplazados en el mundo en 2016 alcanzó la cifra récord de 65,6 millones de personas (una vez y media la población de la Argentina). El desarraigo de ella y la sensación de invasión en los lugares de destino provoca -en estos últimos- múltiples reacciones desde las positivas (solidaridad) pero fundamentalmente negativas de xenofobia, racismo y crisis políticas con giros hacia políticas de derecha o extrema derecha.

¿Es posible prevenir este tipo de crisis y catástrofes? Hasta el momento parece que no, y puede parecer como utópico un enfoque de este tipo. Sin embargo dado el horror que significa que tantos millones de personas padezcan esto, y que ello no es una fatalidad, podemos plantearnos -al menos conceptualmente- que si quisiéramos prevenir las causas de estas crisis deberíamos tener en cuenta algunos de los siguientes aspectos:

  • las crisis políticas están relacionadas fundamentalmente a la cuestión del poder que muchas veces deriva en autocracia y en definitiva a que no sabemos canalizar nuestra energía y vínculos con sabiduría,
  • lo anterior también conlleva una mala gestión de la economía y a desencadenar hambrunas como en la Rusia de Stalin, en la China de Mao o en la Venezuela de Maduro, por citar algunas de ellas, derivadas -entre otros elementos y además de lo que se viene de mencionar- de un mal abordaje del tema del mercado,
  • también las crisis políticas derivan en guerras civiles o en guerras entre países, planteando el desafío impostergable para la humanidad de la construcción de la paz ante un mundo preocupante,
  • las causales de las crisis ambientales (y sus múltiples derivaciones, una de las cuales son las hambrunas), y la importancia de la lucha contra el cambio climático en su cuanto a su generación, así como las catástrofes naturales, que deben ser tenidas en cuenta,

entre las principales.

No es fácil -como expresáramos anteriormente- modificar este tipo de situaciones, pero es un desafío para la humanidad actuar con urgencia y persistencia dada la gravedad de estas situaciones y sus múltiples implicancias, transformando la civilización si queremos perdurar y desarrollarnos en este planeta. Cambios de culturas, consensos amplios y transversales e instituciones adecuadas y eficaces son un buen comienzo para converger hacia un mundo mejor.