Diferencia entre conocimiento y saber hacer = desarrollo

Una formación integral debe asumir los tres saberes que se muestran en la imagen de la entrada, de los cuales -sin duda- el más importante es el «saber ser» que no sólo incluye a las emociones sino también lo espiritual y los conocimientos vinculados con la sabiduría. De ellos, en esta reflexión, sólo haremos referencia al «saber hacer» como equivalente a «desarrollo». Para ello utilizaremos este video (1) con una entrevista a Ricardo Hausmann.

En el mismo se plantea que los países son ricos, no por los recursos naturales que tienen, sino por lo que «saben hacer». El saber hacer está relacionado con el conocimiento (por lo tanto con la economía del conocimiento) y lo ejemplifica con encontrar las formas de darle valor agregado a los recursos o hacer cosas sin esos recursos naturales locales (por ejemplo lo que se puede desarrollar en los conurbanos en cuanto a ocupaciones como el teletrabajo o esta). Señala también las complementariedades necesarias (entre estado y mercado) para que ello sea posible, y también la diferencia entre conocimiento y saber hacer: por ejemplo poder leer un libro sobre el violín, pero no saber tocar bien el violín. Esta temática involucra lo relacional entre la teoría y la práctica.

Hausmann plantea otras cuestiones (por ejemplo el rol de la inmigración y las diásporas, la cuestión de la especialización, el «crecimiento verde»…), algunas muy provocativas, y vale la pena ver el video completo.

En este artículo, referido a las salmoneras en el caso argentino, el autor concluye que «sería fantástico que los que lo sigan, estén dedicados a identificar las cosas que sí podemos, sí queremos y sí sabemos hacer. Y una vez identificadas, hacerlas.» Un tema central si queremos efectivamente priorizar el desarrollo, en general y en particular para el caso argentino. Ello nos podría ayudar ir hacia un mundo mejor.

(1) Agradezco a Fernando Ledo por haberlo proporcionado.

PD: El entorno educativo (como se menciona en esta nota) y cultural es muy relevante para el saber hacer.

 

Actualización de notas

Además de las recientes notas en las secciones de Textos Breves y en Argentina, se ha actualizado la nota «para reducir la desigualdad«. También se ha incorporado un texto sobre la Economía Cooperativa, Cooperativas Integrales y Entidades Comunitarias: diferencias, y otro sobre «Trabajo colaborativo, trabajo cooperativo...», así como «Pestalozzi, fundador de la pedagogía moderna«. En Otras Economías se incorporaron tres notas: Economía Espacial Ultraterreste, Economía de las Materias Primas y   Economía de la atención. Son bienvenidas críticas, comentarios y aportes que las puedan enriquecer en sus contenidos.

La tragedia educativa argentina

La Argentina, desde Sarmiento hasta entrado el siglo XX (posiblemente, y con oscilaciones, hasta los años sesenta) tuvo una educación de calidad. Sin embargo, luego empezó a deteriorarse por distintos motivos. Guillermo Jaim Etchverry, en su libro publicado hacia fines de los noventa, denominado «La Tragedia Educativa«, caracterizó a la decadencia como una «tragedia». Desde ese momento hasta la actualidad, podemos afirmar que el panorama -en general- ha empeorado.

La falta de un sistema de selección y capacitación docente adecuado para dar una enseñanza de calidad, los conflictos gremiales y la cuarentena que paralizaron la presencialidad en la educación pública (más gravemente en provincias como Santa Cruz, pero también en otras jurisdicciones), la ineficiente aplicación de la inversión en educación, y la falta de reclamo por parte de las familias (1) hasta el año 2020, son algunos de los componentes que explican el deterioro.

Las implicancias del deterioro son múltiples: se profundiza la desigualdad entre quienes pueden acceder a una educación de mejor calidad (en determinados establecimientos de educación pública y, en especial de gestión privada), la no terminalidad de alrededor del 50% de la matrícula de nivel medio, la no comprensión de textos, el no poder hacer determinados razonamientos lógicos y operaciones matemáticas elementales, entre otros factores, tienen un impacto muy grave en el desarrollo personal y en particular a un acceso laboral formal.

Sobre esto último recientemente el Presidente de Toyota de Argentina afirmó que «en sintonía con «algunos proyectos que tenemos a futuro», en la automotriz están buscando tomar 200 nuevos empleados. Y que les está costando reunir esa cantidad de candidatos con los requisitos mínimos de ingreso que hoy se exige en este tipo de industria.

«Durante la pandemia tomamos 500 personas más (para reemplazar a los ausentes por cuestiones de salud o edad) y queremos tomar otras 200, por algunos proyectos que tenemos a futuro», dijo Herrero. «Pero se nos hace difícil en nuestra área geográfica encontrar esas 200 personas con secundario completo, porque en Buenos Aires se perdió el valor de un secundario. Y se les hace difícil hasta leer un diario. Tenemos que trabajar, con nuestra responsabilidad social, en la educación de la Argentina hacia el futuro». En los primeros quince minutos de este video un directivo de esta empresa dio mayores detalles (2). Esto se replica en otras empresas nacionales y extranjeras.

Lo anteriormente descrito abre graves interrogantes para encarar, a nivel macro, un desarrollo nacional con mayores y mejores empleos de calidad. Además muchos jóvenes, que no estudian ni trabajan, tienen mayor tendencia a la adicción a las drogas y a cometer delitos (3).

Es muy urgente y prioritario revertir esta situación volviendo a la presencialidad, extendiendo las jornadas educativas, acompañando a los docentes en su mejoramiento (4) y otras iniciativas. Respecto de estas últimas son muy interesantes las propuestas como las de Susana Decibe e Inés Agerrodondo (ver este documento y este video), esta reflexión, entre otras.

Si no encaramos cambios significativos en este ámbito, sin duda iremos a una Argentina mucho peor. Ojalá no sea así. Ello dependerá si nos involucramos -cada quien cómo pueda- en cambiar esta dolorosa realidad.

(1) Hasta que surgieron iniciativas como esta, que esperemos no se agoten en la presencialidad sino que también se involucren en la calidad educativa.

(2) En esta nota se afirma que “para aquellos que se preguntaban por qué los jóvenes pobres sub 25 de Zárate-Campana con secundario completo no se postulan de a cientos para trabajar en Toyota, con un salario promedio de $150.000, la lacónica respuesta es que casi no hay varones pobres con secundario completo en Zárate-Campana”, señala Narodowski, académico asociado del Observatorio Argentinos por la Educación. En base a estos datos, el especialista concluye: “La escuela secundaria excluye a los adolescentes varones pobres, para quienes el trabajo industrial implicaría una clara mejora de la calidad de vida y, probablemente, movilidad social ascendente, mientras que los graduados secundarios de los sectores medios y altos de la población no parecen interesados en incorporarse a la actividad industrial en el sector privado”. Por su parte J. M. Kirchschenbaum aporta la información de que otros jóvenes son rechazados porque no tienen la densidad ósea requerida (producto de la mala alimentación) o porque han consumido o consumen drogas. Queda en evidencia que la problemática es claramente sistémica, y si se quiere acceder a este tipo de empleo deben encararse todas estas dimensiones en el tiempo.

(3) En algunas zonas «el dealer reemplazó a la maestra«. Además la mayor parte de los jóvenes que están en el sistema carcelario no terminaron la secundaria.

(4) Por ejemplo utilizando recursos virtuales gratuitos como este, invitando a docentes universitarios en distintas especialidades a que den algunas clases y/o asesoren a docentes al frente del curso, a narradores/as de cuentos para incentivar la lectura, etc. 

 

Lord Palmerston, Rosas y las Malvinas

El tema del histórico reclamo de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, vuelve a emerger periódicamente y en la actualidad con motivo de las elecciones de las PASO.

Una precandidata tuvo marchas y contramarchas sobre este tema, Beatriz Sarlo por su parte da su opinión (aparentemente sin relación a la campaña política), Vicente Palermo comenta sobre esta última, Andrés Cisneros, esta nota…., entre los principales ejemplos.

Como en muchos otros temas está bueno remontarse a los orígenes históricos, como señala esta nota. En línea con la misma, en un foro I. Lotersztain expresa lo siguiente sobre el intercambio entre Lord Palmerston y Juan Manuel de Rosas: «En 1837 Lord Palmerston estaba a cargo de las  de las Relaciones Exteriores británicas (luego llegaría un par de veces a Premier) cuando recibió una propuesta, en mi opinión excelente, de don Juan Manuel de Rosas, gobernador de Buenos Aires y a cargo de las relaciones exteriores de lo que en un futuro sería la Argentina.

Rosas era muy respetuoso de las deudas financieras de la provincia, y por ello afrontaba con enormes dificultades algunos pequeños pagos que se las ingeniaba para  solventar, como consecuencia de un quizá desmesurado préstamo que la Banca Baring le había otorgado en 1825 a Bernardino Rivadavia para construir el puerto de la ciudad de Buenos Aires (y que por razones que no vienen al caso desde ya se había gastado en otras cosas y seguíamos sin ese vital puerto). Y dado que Rosas comprendía que dadas las escasas disponibilidades financieras que los impuestos aduaneros (único ingreso fiscal digno de alguna consideración) le permitían el préstamo era absolutamente impagable le propuso a Palmerston saldar las obligaciones argentinas mediante la entrega de las Malvinas a los ingleses. La propuesta puede leerse hasta hoy en los archivos del Foreign Office británico.

Según mis cálculos en aquel momento la deuda con la casa Baring era de unas 800.000 libras esterlinas (1), suma que nuevamente estimo, no llegaba siquiera al uno por ciento del presupuesto anual del gobierno británico. Además no me cabe duda que Palmerston, como mucho mas confiable acreedor, hubiera podido negociar una rebaja con la Banca Baring, reducción de los intereses, pago a plazos muy extendidos, etc.

Pero se negó terminantemente a considerar la propuesta, con el argumento de «para que pagar por algo que ya tenemos«. Claro que hubo que esperar un siglo y medio para demostrar que ciertas economías pueden llegar a ser muy costosas… «

El tema de Malvinas es muy relevante y está bueno conocer la opinión de quienes se postulan para ser elegidos en el Parlamento, y cómo encararían esta cuestión. De todos modos, seguramente coincidiremos en que, entre los temas más prioritarios, estaría mejor ver qué proponen para el futuro de Argentina (2), en especial en lo económico-social y si hay posibilidades de acuerdos o no. Ello nos podría conducir a un futuro mejor.

(1) Según la nota de Infobae, con interesas llegaba a 1.900.ooo Libras.

(2) En línea con opiniones como la de Alejandro Katz en este programa televisivo.

 

 

Creer o reventar: virajes históricos basados en evidencias sobre mejores resultados

En este artículo, de Mariano Caucino, se comenta sobre cómo fue el viraje de Mao hacia occidente y una nueva política económico-social al interior de su país. Al respecto señala, en un par de párrafos, que «al otro lado del mundo, a similares conclusiones había arribado el líder de la República Popular. Según relató su médico Li Zhisui en su obra “The Private Life of Chairman Mao” (1994), el “Gran Timonel” le confió que buscaría acercarse a los Estados Unidos. Convencido de que el enemigo principal de China no eran los Estados Unidos sino la Unión Soviética y que la mayor amenaza a la seguridad de Beijing no provenía de Washington sino de Moscú, Mao le hizo una inquietante confesión. Explicó que a diferencia de los soviéticos, los norteamericanos nunca habían apetecido partes del territorio chino. Incluso aventuró que dado que Nixon era “un derechista de larga data” y “el líder de los anticomunistas”, negociar con él podía ser muy provechoso. Mao graficó: “Me gustan los derechistas. Dicen lo que piensan. No como los izquierdistas, que dicen una cosa y piensan otra”.

Kissinger lo explicó así: “Después de someter a su inmenso país a la borrachera ideológica y a la terrible sangría de la Revolución Cultural, Mao se encontraba entonces en situación de dar cierto sentido práctico a la política exterior china”. Luego el artículo da detalles de cómo se implementó el acercamiento con EEUU.

Este fue el comienzo de un viraje que tuvo como paso intermedio muy relevante a Deng Xiaoping, donde «el antagonismo entre ideología y economía solo pudo resolverse tras la muerte de Mao en 1976. Deng Xiaoping, el Pequeño Timonel, tuvo entonces el atrevimiento y la originalidad de proponer la construcción del socialismo dando un rodeo por el capitalismo» con una fuerte impronta de direccionamiento estratégico por parte del Estado, hasta llegar hoy en día a Xi Jinping (al respecto es interesante esta nota). Llevó bastante tiempo  «el viraje» que requirió del pragmatismo geopolítico de Mao, su fallecimiento, así como el relevante rol de sus sucesores en el logro de resultados distintos y sustancialmente mejores en lo socioeconómico (1), que fueran útiles para los intereses de China y su población.

Respecto del panorama argentino, en esta nota el economista Rafael Di Tella menciona -entre otras cosas- que «Fernández afirma no creer en los planes económicos. El desorden económico en el que vivimos nos recuerda que es urgente que cambie de creencias. Es creer o reventar«. ¿Qué sería «reventar»?. Si bien puede tener distintas acepciones, podría interpretarse como un sostenido proceso de movilidad social «descendente» (en especial desde mediados de los años setenta) de una parte importante de la población (la pobreza y la indigencia es su expresión más extrema), una degradación del sistema educativo y con ciclos en la evolución del producto, pero con una caída comparativa respecto de otros países y con un retroceso al nivel de hace 14 años. Por lo tanto «reventar» sería una «implosión» lenta y sostenida como la que se viene verificando.

¿Qué hará falta para revertir esta tendencia en el caso argentino?. Sin duda -en primer lugar- reconocer el problema, y luego requiere de liderazgos con visión, estrategias y políticas adecuadas, basadas en acuerdos políticos y socioeconómicos mayoritarios que desaten «el nudo gordiano argentino«. Por ahora difícil, pero no imposible (2). Ojalá todos pongamos un grano de arena y de participación ciudadana para que esto se logre.

(1) Lamentablemente sin un sistema democrático (un régimen de partido único) que permita mayores mayores libertades civiles y de pluralismo político. Un cambio -en este orden- no parece cercano en el tiempo, donde -sin duda- influyen los buenos resultados económicos.

(2) Habrá que ver qué pasará con los resultados de las elecciones legislativas de noviembre 2021, y qué impacto puede tener la negociación con el FMI, en especial teniendo en cuenta que a principios de 2022 está previsto el pago -entre capital e intereses- de US$ 19.200 millones a ese organismo internacional. Como no se podrá pagar, debería implementarse un acuerdo con un programa sustentable a mediano plazo, que permita refinanciar los compromisos de deuda con esa entidad.

 

 

 

La dificultad en diferenciar al mensajero del mensaje

En general nos cuesta decodificar bien los mensajes, estamos muy influidos por el «quien» emite esos mensajes (también por el «cómo»), y menos -aparentemente- por el «qué» expresa el mensaje en sí mismo. Seguramente tiene que ver con la información previa que tenemos del personaje, de los prejuicios sobre el mismo, de la sensibilidad sobre «el cómo», de lo que nos molesta del mensaje (contrariando nuestras creencias y nos hace reaccionar descalificando al mensajero) … y de que es más difícil y lento analizar y discernir más profundamente sobre el «qué».

En esta nota de Tomás Abraham (seguidor de Foucault) expresa que «se dijo de Michel Foucault que le gustaba ir a San Francisco, California, porque podía practicar libremente su afición sadomasoquista en saunas y otros locales del mismo rubro. Este tipo de placer permitía comprender – de acuerdo con un determinado género de lectores– que su filosofía estuviera fascinada por el tema del poder…

Hay quienes no toman en cuenta que la máquina de soplos pensantes tiene un alto grado de autonomía y que la personalidad de un ser humano es balcánica, no consideran que la obras son depósitos de energía y el lenguaje una fuerza motriz. Y como el talento es un bien escaso, como todo don que se entrega después de pulirlo cada día, buscan en la vida de los autores miserias que siempre encuentran.

Entregamos una muestra mínima de este tipo de exégetas. Después de estrangular a su esposa Helen, los detractores de Louis Althusser también encontraron la llave maestra de una hermenéutica posible para verificar que su estilo riguroso y asfixiante, empañado de deberes teóricos y cortes epistemológicos, ocultaba a un depresivo bipolar capaz de cualquier crimen.

Los hastiados por el anarquismo deseante de Gilles Deleuze, descubren que se suicidó desde la terraza de su edificio porque buscaba el aire que le faltaba, un aire del que hablaba en sus elucubraciones sobre las líneas de fuga, las ventanas y los paseos del esquizo. Su nomadismo ventilado no era más que la consecuencia de una tuberculosis mal curada.

Ni hablar de la virilidad del pope del existencialismo, Sartre, varón y fiscal de su tiempo, que la lupa del detective descubre como cónyuge asexual de Simone de Beauvoir, pegado a su mamá, un ser enamoradizo que ante las mujeres adoptaba la actitud de un ser diminuto y lechoso después de escribir La náusea.

Hablemos de Nietzsche, el abandonado por Lou Andreas Salomé y Paul Reé, que les escribe cartas de despecho plagada de insultos a sus ex amigos y se consuela con infusiones de opio en un hotel de Génova mientras alucina al increpador Zaratustra que lo venga del desamor de sus semejantes. O de Marx, que les exige a sus hijas que se casen con un hombre rico y no con uno de esos intelectuales que sueñan con mundos imposibles como ese yerno que escribió un encomio a la pereza.

¿Seguimos con el divino Jean Jacques quien metódicamente depositaba a sus hijos en la calle mientras escribía su inmortal tratado pedagógico Emilio? ¿Con un psicópata como Bertrand Russell, por si alguien quiere corroborarlo en la biografía en dos tomos escrita por Ray Monk, biógrafo, además, del maestro pegador Ludwig Wittgenstein, y de Robert Oppenheimer, el científico puritano padre de la bomba sobre Hiroshima? Dejo de lado a Heidegger porque ya es un lugar común…»

Al listado de Abraham se podrían agregar otros como el Apóstol Pablo (antes de ser «San» como perseguidor de cristianos), a Agustín de Hipona (antes de ser Obispo y «San») (1), y así podríamos seguir.

Somos imperfectos y entendemos que tener una «capacidad de escucha abierta» nos puede ayudar a encontrar verdades -seguramente «a medias»- de nuestra compleja y cambiante realidad. Sin duda es un componente importante para ir a un mundo con menos grietas y mejor.

(1) Como ejemplo se puede ver esta película.

Un caso donde no ha predominado el bien común: la provisión de vacunas por parte de Argentina

Una de las definiciones de política -un tanto ingenua y distante de la mera conservación del poder- es la de resolver conflictos pacíficamente encontrando puntos de encuentro vinculados -de una u otra manera- con el bien común. Lamentablemente uno de los casos en que no ha sido así es la provisión de vacunas contra el Covid-19 por parte del gobierno argentino desde el origen de la pandemia hasta hace muy poco, donde ha cambiado su enfoque.

¿En qué basamos la afirmación anterior? En la carta que Cecilia Nicolini (Asesora Presidencial) envió al CEO del Fondo Ruso de Inversión Directa publicada por el periodista Carlos Pagni, donde -entre otras cosas- se lamenta y exige el cumplimiento de los envíos de la vacuna Sputnik (en particular por la gran demora del componente 2).

En la nota de Pagni, en una parte, se afirma que «el párrafo siguiente tiene un matiz enternecedor: Nicolini intenta sensibilizar, tal vez presionar, al hombre de Vladimir Putin al informarle: “Recientemente emitimos un decreto presidencial que nos permite firmar contratos con empresas americanas y recibir donaciones de los Estados Unidos. Las propuestas y entregas son para este año y también incluyen vacunas pediátricas, lo que es otra ventaja. Le pedimos a su equipo que comparta un protocolo para uso pediátrico que nos permita ejecutar un estudio aquí, pero todavía no recibimos nada”. El pasaje sugiere algo así como “si nos siguen ignorando nos vamos con los Estados Unidos”. Una insinuación significativa, que confirma lo que se sabe: la estrategia de vacunación está guiada por criterios geopolíticos, acaso más que sanitarios. Un aspecto que ilumina de nuevo la resistencia a comprar vacunas norteamericanas, sobre todo la del laboratorio Pfizer, única autorizada para uso pediátrico». Podríamos decir que además de criterios «geopolíticos» también han predominado criterios «ideológicos» (1) contradiciendo lo que se afirma en la imagen de la entrada de esta nota, o de ceder o no ceder a presiones de los laboratorios.

Así mismo se podría afirmar que no se han privilegiado los intereses nacionales -en línea con esta reflexión– y terminó -en la actualidad- predominando un viraje con criterio pragmático de conservación del poder con vistas a las próximas elecciones en sintonía con lo expresado al final de esta nota.

Este tipo de enfoques y de prácticas, han tenido un alto costo en vidas humanas que se podrían haber evitado y no nos llevan a un mundo mejor.

(1) Hay una definición amplia de ideología como «sistema de ideas» (que todo ser humano tiene) y otra de connotación negativa (como la que se deriva de esta reflexión) que consiste en «cuando asume una versión muy simplificada y distorsionada, por falsa creencia, de la filosofía original. En este sentido se produce, de forma general, un carácter insincero, cuando un pensamiento original se convierte en «—ismo» (Platón → platonismo; Marx → marxismo; capital → capitalismo; anarquía → anarquismo; etc.). Su origen se sitúa en el personal, de acuerdo con las necesidades que sustentan socialmente un determinado pensamiento. Se separa y disocia de la realidad, porque la manipula en forma de propio interés»

 

 

 

La felicidad como camino

En esta interesante nota se plantea que «Arthur Schopenhauer, el filósofo alemán al que se suele etiquetar como «pesimista», hizo sin embargo un intento de lo que él denominó como «eudemonología», o teoría sobre la felicidad, que le llevó a formular una serie de recomendaciones, especialmente útiles en el trabajo, pero también en la vida corriente.

Si pasamos al menos la mitad de nuestro tiempo dedicados a tareas profesionales, parece importante identificar qué pautas o recomendaciones nos pueden servir para aprender a disfrutar en ese contexto.

1. Entender la felicidad como un camino

La primera recomendación es entender la felicidad como camino, no como un destino, como el resultado del ejercicio permanente y no como un objetivo alcanzado.

Esta afirmación evoca el significado de la vida como viaje, presente en la literatura desde la Odisea. Las personas que pensamos que son felices no lo son por haber llegado a una situación y conformarse…

2. Ser no es tener

No hay que confundir mejorar y progresar con acumular más cosas. Ser no es tener, como han explicado muchos filósofos. Schopenhauer explica el sentimiento de vacío que sobreviene al logro de un bien material en el que se ponen todas las expectativas…

3. Evitar los sentimientos extremos

Evitar los sentimientos extremos, especialmente la envidia, el odio y la ira…Como afirmaba Séneca, filósofo de la Roma clásica, «nunca serás feliz si te atormenta que algún otro sea más feliz que tú». Desgraciadamente, parece que su alumno el emperador Nerón no aprendió la lección..

4. La felicidad está intrínsecamente relacionada con la salud

Como explica Schopenhauer, «nueve décimos de nuestra felicidad se basan únicamente en la salud»… Dado que la salud física tiene un carácter relativamente efímero, es fundamental la resiliencia y la búsqueda del equilibrio, entendido como un estado de conciencia que permite hacer frente al dolor. Pero en todo caso, como decía el adagio latino, mens sana in corpore sano, si se cuida la salud corporal se estará construyendo una mejor salud mental.

5. Ejercitarse en la alegría

El último consejo que selecciono es la importancia de ejercitarse en la alegría de forma sistemática. La alegría es un estado de ánimo que se puede cultivar, y cuanto más se práctica más se consigue. Como explicaba Sigmund Freud, el humor desanuda la represión, genera proximidad y contribuye a un mejor ambiente…»

Como expresa la imagen de la entrada, la felicidad es difícil y no debe entenderse como «obligación», como bien lo expresa esta nota. En la tradición judeocristiana está asociada a la búsqueda activa del bien y la vida, no exenta de sufrimiento y de dolor. Pero conlleva la alegría de que nuestra vida tiene un verdadero sentido de existir.

Buenas noticias con el abaratamiento progresivo de los autos eléctricos

Entre los elementos que más inciden en el agravamiento del cambio climático está el uso de combustibles fósiles en los vehículos que usamos para transportarnos. Se ha intentado desalentarlo poniendo impuestos al carbono, como en Francia y en otros países, pero ello ha generado fuertes reacciones sociales al no poder contar con alternativas económicamente más ventajosas para resolverlo.

Lo anterior está cambiando gracias a iniciativas como las de Elon Musk con su desarrollo del auto Tesla, y su impacto en otros fabricantes de la industria automotriz. Según esta fuente «la construcción de autos y utilitarios eléctricos costará menos que la de vehículos con motor de combustión a partir de 2025 y 2027, según la categoría, y podrían constituir el 100% de las ventas de vehículos nuevos en la UE en 2035, afirma un estudio de Bloomberg New Energy Finance (BNEF). Los sedanes y SUV eléctricos serán tan económicos de fabricar como los vehículos a gasolina a partir de 2026, y los autos pequeños los seguirán en 2027″, de acuerdo a la ONG Transporte y Medio Ambiente, que encargó el estudio». En este sentido va una decisión de J. Biden.

Es una muy buena noticia para el cambio climático y para el desarrollo de la industria del litio (1). Ello no obsta a que realicemos esfuerzos similares en ámbitos como la producción limpia, en las modalidades de economía circular, etc. Nos puede llevar a un mundo mejor.

(1) Sobre esta temática en Argentina nos parece que es interesante y objetivo este artículo, con los pros y contras para su eslabonamiento productivo en el actual contexto nacional. También habrá que estar atentos a la utilización del hidrógeno para la movilidad y su costo comparativo.

Procesos productivos que requieren cada vez menos trabajo directo

La imagen de la entrada, ha sido tomada como un «chiste» del libro «Vivir en tiempos turbulentos«, donde se le realiza un reportaje imperdible a Zygmunt Bauman. Sin embargo es algo que ya ha comenzado a suceder desde hace un tiempo -no sólo en las fábricas sino en muchos otros procesos productivos (1)- y se está acelerando.

El impacto de la inteligencia artificial en el mundo del trabajo tiene dos facetas: A) como «complementaria» al trabajo humano (también llamados «cobots«) en múltiples campos como las ciencias de la vida, y B) sustitutiva del trabajo humano.

Es un gran desafío para discernir cuál será nuestro futuro lugar como humanos (2), qué haremos sin lo que llamamos «trabajo» y cómo resolveremos nuestro sustento (3). De ello dependerá de que vayamos a un mundo mejor o a un mundo peor.

(1) Se está dando también en la programación de software.

(2) Una posibilidad que plantea la iniciativa de E. Musk con Neuralink, es que haya una articulación virtuosa entre el cerebro humano y la inteligencia artificial, donde esta última nos libere de daños cerebrales y nos potencie como humanos (está vinculado a la temática del «transhumanismo«).Claro quedará la cuestión de «la sabiduría» en el obrar.

(3) ¿Será como «prosumidores» y/o con un «ingreso básico universal»?