Economía Espacial Ultraterrestre

Hasta hace poco tiempo, cuando se hablaba de la economía espacial se hacía referencia a las actividades económicas en un territorio o espacio terrestre. Sin embargo en la actualidad este término se viene aplicando también a la actividad económica humana en el espacio extraterrestre.

En un reciente programa de Andrés Oppenheimer entrevistó a Chris Lewicki y Jakob Haaq-Misra sobre las perspectivas que se están desarrollando vinculadas a la noción que venimos de mencionar.

El «disparador» de lo anterior han sido las iniciativas para ir a Marte de países como EEUU, Rusia y la UE, de China, de India, Japón, los Emiratos Arabes Unidos…. y particularmente iniciativas privadas de Richard Branson, de Elon Musk (1), Jeff Bezzos…. también vinculadas con el espacio exterior.

De lo anterior se desprenden las dos primeras actividades de esta economía espacial ultraterrestre: a) vuelos suborbitales a la Tierra como forma de «turismo aventura» para millonarios (dado su alto costo) que ya está en curso, y b) extracción de minerales de asteroides (2) (y más adelante de la Luna y de Marte).

Sobre esto último hay una limitante legal que es el tratado ultraterrestre (3) que impide a una nación de la Tierra apropiarse de un espacio concreto ultraterrestre. Sin embargo, en el programa de Oppenheimer se mencionó que recientemente EEUU firmó con Luxemburgo un acuerdo para qué empresas privadas puedan extraer recursos de ese espacio. Ello se basa en una ley de 2017 de este último estado que dice «que las empresas privadas pueden tener derecho a los recursos que extraen en el espacio exterior, pero no pueden poseer cuerpos celestes». Por lo tanto el camino está despejado. Habrá que ver si la ecuación costo-beneficio de las empresas privadas da para que lo hagan viable para minerales que comiencen a escasear en la Tierra.

La ecuación que no da aquí en la Tierra es asignar recursos para viajes de multimillonarios o colonizar la Luna o Marte, mientras que en nuestra «casa común actual» no hayamos resuelto cuestiones cruciales y urgentes como el cambio climático, la extrema pobreza, la creciente desigualdad o la inversión necesaria en la salud y el cuidado humano. Tampoco hemos resuelto nuestra maduración como seres humanos como se ha descripto en esta reflexión. Es una muestra más de insensatez o de nuestra falta de sabiduría.

(1) Cabe destacar que, en este caso, viene teniendo también iniciativas relevantes para revertir el cambio climático como es el caso de los autos eléctricos Tesla y los paneles solares de SolarCity, entre las principales.

(2) Se han constituido empresas como Trans Astra Corp. para hacer minería (véase, por ejemplo, este caso) en  asteroides cercanos o -más lejanos- en el cinturón de asteroides en función del abaratamiento de vuelos al espacio, por la posibilidad de reutilizar cohetes (como es el caso de SpaceX).

(3) Ver tratado o esta fuente

El desafío de construir una esperanza sin optimismo en un tiempo turbulento

Esta reflexión se basa en dos textos muy interesantes: «Esperanza sin optimismo» (de Terry Eagleton) (1) y «Vivir en tiempos turbulentos» (2) que contiene un largo y muy enriquecedor reportaje a Zygmunt Bauman.

En el primero se hace un recuento muy ilustrado de -prácticamente- todos los enfoques vinculados a la esperanza (desde los trascendentales hasta los terrenales) diferenciados de un optimismo que -aunque válido- muchas veces cae en la banalidad.

En el segundo texto hay un recorrido sobre las principales características de este tiempo turbulento, y sus posibles derivaciones. Es un desafío poder discernir sus causales, consecuencias y emprender los necesarios cambios para no ir hacia un mundo peor. Ojalá podamos encarar una esperanza sin optimismo para ir hacia un mundo mejor.

(1) Nos hemos referenciado a un comentario de Guillermo Oliveto en esta nota donde expresa: «es en este punto donde vale la pena recurrir a la tesis que Terry Eagleton desarrolló en su libro “Esperanza sin optimismo”. Al optimismo lo acusa de banal, inconducente y, sobre todo, improductivo. “Puede haber muchas buenas razones para creer que una situación va a acabar bien, pero esperar que ocurra así porque eres optimista no es una de ellas”. En cambio, revaloriza la esperanza, a la que muchos confunden con el optimismo distinguiéndola claramente de él. Afirma Eagleton: “Esperar significa proyectarnos nosotros mismos con la imaginación en un futuro que consideramos posible”. Incluso describe una diferencia importante con uno de sus parientes cercanos: el deseo. “La esperanza se origina en el deseo, pero le añade un cierto empuje o entusiasmo”. Es decir, la esperanza no es otra cosa que “deseo más expectativas” en el marco de lo posible. El imaginario de un lugar real, concreto, tangible donde llegar y las ganas, el entusiasmo y la convicción para ir hacia allí. Por eso la esperanza implica, irrenunciablemente, acción. En nuestra hora más oscura, no seamos optimistas. Tengamos esperanza»

(2) Agradezco la referencia a César González

Ceder o no ceder ¿es esa la cuestión relevante?

Recientemente Máximo Kirchner expresó en la Cámara de Diputados “yo no quiero un país que tenga que ceder a los caprichos de los laboratorios extranjeros” y luego agregó “¿si así nos fue con los laboratorios cómo nos va a ir con el FMI?”.

La cuestión de ceder o doblegarse frente a otro es, sin duda, un tema de la mayor importancia y que hace a la dignidad de una persona o de un país. Por lo tanto deberíamos reflexionar profundamente sobre esta cuestión.

En primer lugar hay que preguntarse si las condiciones que pone el otro son un capricho o no. En el caso específico de vacunas que han tenido que desarrollarse muy aceleradamente, sin las condiciones temporales aplicadas en otras situaciones, la empresa fabricante buscará cubrirse de los riesgos que emergen. Uno puede aceptar o no esas condiciones. Si decide no aceptarlas debe tener alternativas de abastecimiento nacional o extranjero de calidad verificada internacionalmente y de entrega en tiempo y forma.

En el caso del abastecimiento nacional debería tener instituciones estatales y/o privadas de excelencia que hayan desarrollado todo el ciclo necesario para su producción y distribución (1). Para ello se necesita haber planificado y ejecutado una estrategia adecuada. Si ello no se realizó, no sirve para nada apelar a una queja inconducente, al voluntarismo y a dictar normas incumplibles.

De igual modo con la relación con el FMI y los acreedores privados. Si un país viene endeudándose crecientemente, sin poder hacer frente -de manera reiterada- a sus compromisos, su dirigencia debería preguntarse cuales son las causales de dicha situación, en qué se aplica la deuda y qué medidas institucionales público-privadas adoptar para hacer frente de manera solvente y sustentable al endeudamiento. Para ello debería contarse con un programa que ordene la macroeconomía y promueva el desarrollo. Ello debe ser consensuado como política de estado entre las principales fuerzas políticas, dado que sino no perdurará en el tiempo.

La emancipación y la soberanía se alcanzan sólo si hay un discernimiento adecuado de quienes somos (historia y presente) y hacia donde podemos ir de manera realista en el contexto global en el que nos toca actuar. Lo demás es un lamento y una apelación inútil que no sólo enreda al gobierno que tiene que resolver problemas, sino que nos confunde como sociedad llevándonos a la impotencia y al resentimiento. Nada bueno puede salir de esto último.

PD: Luego de esta reflexión se conoció esta nota con los graves problemas de suministro de la vacuna Spunitk.

(1) Algo se ha hecho recientemente en esta dirección. Esperemos se consoliden estas iniciativas con seriedad y profesionalidad.

El panorama de Cuba en el año 2021

Sobre Cuba se han escrito muchos libros y artículos, en particular desde el proceso revolucionario de 1959, en adelante. También hay bastante material fílmico. De este último se pueden destacar, entre otros, la serie de Netflix «Cuba Libre» y «Cuatro estaciones en La Habana«, así como dos películas: «la muerte de un burócrata» y «Regreso a Ítaca«.

El modelo cubano, luego de la revolución, se ha asemejado mucho al modelo estalinista (en «versión caribeña») y pasó de ser muy dependiente de EEUU a serlo de la ex URSS. Luego de la caída de esta última, se produjo el llamado «período especial» y se ha debatido si la salida para Cuba es el modelo vietnamita. Poco se ha avanzado en este sentido, sigue -con variantes- el bloqueo norteamericano y su levantamiento ha estado supeditando a mayores libertades civiles en las que no se ha podido progresar.

En el año 2021 fueron convergiendo una serie de eventos dramáticos como la pandemia (además de las enfermedades y muertes, la caída abrupta del turismo), el agravamiento de la situación económica y sanitaria (en particular la falta de insumos en los hospitales), expresiones de artistas y del movimiento San Isidro, así como el impacto del acceso (aunque limitado y con cortes) a internet por parte de las redes sociales.

El gobierno llamó a la represión (con una vuelta de Raúl Castro, indicador de la gravedad de la situación) y luego empezó a ceder con algunas medidas tenues.

Es muy difícil prever cómo evolucionará la situación. Tal vez el gobierno buscará descomprimir la situación socioeconómica con algunas medidas adicionales, y más adelante haga algunos avances en el sentido del modelo vietnamita. Seguramente, dadas las características del régimen político, no se avanzará hacia un modelo democrático, que rige en gran parte del mundo occidental.

PD: Este panorama se puede ampliar en notas como esta o esta.

El enfoque de San Agustín sobre la muerte

El sacerdote que escribió esta nota (que se invita a leerla) comparte -al final de la misma- «un texto de San Agustín que escribió por la muerte de su madre Santa Mónica:

No llores si me amas…” He seleccionado algunas partes menos conocidas, pero que, a mi juicio, son las más profundas para que lleven luz y consuelo a quien lo necesite.

“Créeme; cuando la muerte venga a romper las ligaduras, como ha roto las que a mí me encadenaban, y cuando un día, que Dios ha fijado y conoce, tu alma venga a este Cielo en que te ha precedido la mía, ese día volverás a ver a aquel que te amaba y que siempre te ama, y encontrarás tu corazón con todas sus ternuras purificadas.

“Volverás a verme, pero transfigurado, extático y feliz, no ya esperando la muerte, sino avanzando contigo, que me llevarás de la mano por los senderos nuevos de la luz y de la vida,bebiendo con embriaguez a los pies de Dios… “La muerte no es nada. No he hecho nada más que pasar al otro lado.

“Yo sigo siendo yo. Tú sigues siendo tú. Lo que éramos el uno para el otro, seguimos siéndolo.

“Dame el nombre que siempre me diste. Háblame como siempre me hablaste. No emplees un tono distinto.

“No adoptes una expresión solemne, ni triste, sigue riendo de lo que nos hacía reír juntos.

“Reza, sonríe, piensa en mí, reza conmigo.

“Que mi nombre se pronuncie en casa como siempre lo fue, sin énfasis alguno, sin huella alguna de sombra.

“La vida es lo que siempre fue: el hilo no se ha cortado.

“¿Por qué habría de estar yo fuera de tus pensamientos?”

San Agustín de Hipona.

PD: En esta perspectiva entendemos su ubica el Requiem de Fauré, donde el compositor ajustó el tradicional orden litúrgico omitiendo la secuencia («Dies irae«) y añadiendo el responsorio «In Paradisum«, procedente del oficio de difuntos. Desaparece, entonces, el apocalíptico horror de la ira de Dios, y hay por el contrario una serena y definitiva visión confortable del cielo.

 

Romper el nudo gordiano que nos impide desarrollarnos

En esta nota describíamos el enfoque de Pablo Gerchunoff acerca de la importancia del romper el nudo gordiano, que nos impide salir de la grieta y desarrollarnos (1).

Sin duda la cuestión del nudo gordiano tiene una dimensión política central y no es algo original de la Argentina. En este aporte de Guillermo Rozenwurcel se comentan experiencias exitosas de otros países del mundo para resolverlo (2). Si lo anterior fuera así, ¿cuales serían las principales fortalezas y dificultades para concretarlo en el caso argentino? Vamos a tratar de listarlas:

  • Según el politólogo Andrés Malamud, Argentina tiene dos grandes fuerzas políticas que reúnen más del 80% de los votos y un alto porcentaje de la población que adhiere al sistema democrático luego del 30 de octubre de 1983, con lo que concluye que estas, sin duda, son fortalezas.
  • Sin embargo dentro de las dos grandes fuerzas políticas hay diferencias de enfoques sobre el sistema republicano, y en particular sobre el sendero de desarrollo económico-social. En el primer caso es claro el enfoque de Cristina F. de Kirchner su cuestionamiento al principio de la división de poderes y al accionar de la Justicia. En cuanto al sendero de desarrollo entre los principales escollos han estado el de vincularlos a ilusiones como que «es fácil bajar la inflación», alcanzar la pobreza cero y una «lluvia de inversiones» con efecto derrame (además del creciente endeudamiento externo). A ello habría que agregar la lógica de supeditar las medidas económicas a los resultados eleccionarios cada dos años, tanto en la asunción del poder ejecutivo como en el voto para elegir legisladores, y a que no predomina un planteo de consistencia macroeconómica que nos vaya llevando a una economía con menores índices de inflación (y por lo tanto de confianza en la moneda) y fomente la inversión y el empleo.
  • hay un sector de la coalición de gobierno que ha implementado institucionalmente un Consejo Económico y Social en esa dirección (aunque sin participación de sectores de la oposición), el Ministro Martín Guzmán ha planteado que es importante contar con un plan que sea sustentable y que se vería reflejado, originalmente, en el presupuesto 2021 aprobado en el Congreso (pero, de hecho, dejado a un lado), el Presidente de la Cámara de Diputados ha destacado que «no hay empleo sin empleadores, ni trabajo sin capital. La generación de empleo es la mejor forma de combatir la pobreza»….entre los principales.

A modo de síntesis invitamos a leer esta nota. En función de lo que allí se expresa, nos parece que para destrabar el nudo argentino es vital una articulación armoniosa entre instituciones, crecimiento (mejor «desarrollo») y equidad. Consideramos que esto nos permitiría ir hacia una Argentina mejor.

(1) En esa línea es interesante un diálogo reciente desde el minuto 15 en adelante de este video.

(2) Entre otros economistas que han aportado a esta temática se pueden ver esta nota de Martín Rapetti y esta de Jorge Remes Lenicov.

 

Seres emocionales que han madurado en la bondad

El biólogo Humberto Maturana explicó que «todos los seres vivos, incluidos los seres humanos, somos seres emocionales, los cuales pasamos a ser racionales con la llegada del lenguaje».

A su vez Carl Jung nos plantea, entre otras cosas, la importancia de elaborar lo que nos dice nuestro inconsciente para poder madurar. Ese discernimiento, junto con la identificación en arquetipos de bondad y creencias vividas que se centran en el amor, nos permiten coincidir con la frase del Principito de la imagen de la entrada.

PD: Agradezco a Emilio Allemandi por la referencia de la imagen de la entrada.

La sustancia y la forma: el caso del lenguaje inclusivo

Sabemos que «somos lenguaje» como lo demuestra el descubrimiento, secuenciación y edición del ADN, así como sabemos que hay un lenguaje que nos permite descifrar -por ahora parcialmente- el Universo. Respecto de esto último, entre los primeros que lo han logrado, han estado Galileo Galilei e Isaac Newton que comenzaron a explicar -a través del lenguaje matemático- a la Naturaleza.

Por lo tanto el lenguaje es constitutivo de todo ser vivo y por ende una cuestión muy relevante. ¿Qué expresa, además de su complejidad, el lenguaje?. Sólo nos atrevemos a hacer una breve reflexión respecto del lenguaje oral y escrito, y en particular sobre el denominado «lenguaje inclusivo».

Este lenguaje -oral y escrito- es expresión de culturas que han ido evolucionando con la humanidad, y ello ha estado «teñido» -en general, aunque no siempre- de «lo masculino» respecto de «lo femenino» o de «lo diverso» en cuestiones de género. Es bueno reconocerlo y debería haber un discernimiento respetuoso de esta temática, a las personas que lo practican, así como cuando nos referimos a ellas o a grupos concretos muy diferentes.

La cuestión es, si el denominado «lenguaje inclusivo», más allá de cambiar las «o» por «e», «x», «@»…., debe ser «obligatorio» o de práctica «coercitiva» por parte de los estados hacia las personas.

Comencemos por decir que la Real Academia Española ha hecho un informe sobre el particular. Ello ha sido comentado en notas como esta o esta, entre muchas otras. Esta cuestión también se ha presentado en otras lenguas, como es la francesa, donde -oficialmente- está prohibido.

En la Argentina, el actual gobierno nacional lo ha impulsado (1), y en algunos casos como en comunicaciones oficiales, lo ha constituido como obligatorio. Sobre el tema de la obligatoriedad se han expresado figuras femeninas relevantes de la literatura como Ivonne Bordelois (lo considera «un disparate») y Beatriz Sarlo. Esta última señala que «las relaciones entre lengua y realidad son inestables. El uso de la lengua a través del habla patenta la modificación semántica u ortográfica, pero no siempre es así. En ocasiones hay una imposición verticalista del uso de la lengua. Por ejemplo, recuerda Sarlo, cuando hace cien o cincuenta años atrás, se enseñaba a utilizar el tú en vez del vos a los chicos de las escuela. El debate sobre el voseo argentino que tanto desveló a Jorge Luis Borges en El lenguaje de los argentinos, asume una explicación política y tal vez triste, pero sin duda una realidad. Dijo Sarlo en el Congreso: “A nosotros nos tocó el voseo porque éramos una zona arcaica del imperio español; las regiones que tuvieron cortes virreinales siguen con el tuteo, hasta hoy, como los colombianos, los peruanos…” Sin embargo, el intento del Estado por imponer el uso del en la escuela no prosperó. De aquí que Sarlo sostenga que si el lenguaje inclusivo es impuesto tampoco podría prosperar. Porque por más que haya una intención democrática y de justicia en la intención, seguiría la matriz de lo que han hecho los dictadores a lo largo de la historia del mundo en cuanto a prohibir o fomentar el uso de determinada lengua, léxico, frases, etc. A la larga, la gente se rebela contra esas imposiciones». Hay otros que plantean que la simplificación del lenguaje está asociada a la pérdida del pensamiento complejo.

Por otra parte, hay expresiones, como esta, que consideran que manipular el idioma por parte de los gobiernos es una característica de los regímenes totalitarios.

Tal vez lo más grave no sea lo que venimos de mencionar en los últimos párrafos, sino que no se abordan cuestiones sustantivas como la prevención de los femicidios, que -en el caso argentino- no dejan de aumentar. Claro, es más fácil cambiar una «o» por una «e» o por una «x» que abordar temas de fondo y complejos como este.

Ojalá vaya predominando la sabiduría y pasemos de ocuparnos del debate sobre las formas lingüísticas a cuestiones sustanciales como las muertes y daños que sufren las mujeres y otros géneros diversos al masculino heterosexual. Ello nos podría conducir a un mundo mejor.

PD: Agradezco a Alberto Kaminker los intercambios e informaciones sobre esta temática.

(1) En esta nota se lista que varios organismos usan ese lenguaje en sus comunicaciones: el BCRA, ANSeS, PAMI, IOMA, etc., el DNI no binario, el Ministerio de Trabajo anunció la creación del “CUIL no binario”. Ya no se usará el inicio de 27 para mujeres y 20 para hombres, y se determinará por azar; el Ministerio de Obras Públicas creó el programa “para la transversalización de las políticas de genero y diversidad”, el INAES creó una Comisión Técnica Asesora de Géneros y Diversidad, la Sindicatura General de la Nación creó un Observatorio de Políticas de Género. el Ministerio de Turismo y Deportes tiene una Dirección Nacional de Gestión Federal y Políticas de Género, el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat creó el programa “Habitar Igualdad” para “promover políticas habitacionales con perspectiva de género”, el Ministerio de Transporte armó un plan estratégico para incluir la perspectiva de género en el transporte, el Ministerio de Economía creó la Mesa Federal de Políticas Económicas con Perspectiva de Género, en la Cámara de Diputados, desde marzo de 2020 hasta hoy se presentaron 566 proyectos -vinculados al género, entre otras iniciativas.

 

 

La tragedia de Haití o lo dificultoso de pasar de la libertad negativa a la construcción de una libertad positiva viable

Haití fue la primera nación que se emancipó o independizó en América, y sirvió de inspiración a líderes como Simón Bolivar. Lamentablemente, hasta el día de hoy con el asesinato de su Presidente, ha terminado siendo -en gran medida- un «estado fallido«.

Entendemos que es una demostración palpable de la dificultad que tenemos los seres humanos, los pueblos y naciones de pasar de la libertad negativa a la libertad positiva, en palabras de I. Berlin. Para ello se necesitan condiciones internas y externas favorables para la construcción una economía viable y sustentable económica, social y ambientalmente, y que no discierna mal sobre la cuestión de traer el paraíso aquí en la Tierra.

El panorama de Haití es muy grave y corre el peligro de una desintegración total como sociedad así como de una intervención extranjera. Ojalá las sociedades democráticas del mundo puedan ayudar a que salga de este dramático momento y encuentre gradualmente un sendero de desarrollo.

Acerca de traer el cielo o el paraíso a la Tierra

En esta nota hemos reflexionado sobre una parte del Padrenuestro, enseñado como oración por Jesús, referido a que se cumpla la voluntad de Dios «aquí en la Tierra como en el cielo».

Como toda palabra puede ser decodificada de distintas maneras. Una de las formas que puede ser decodificada es políticamente, y de manera radical, a través de un proceso revolucionario que nos libere o emancipe «totalmente» de toda forma de opresión y que reine la justicia. Sería una forma de entender el concepto de paraíso o de cielo. Una pregunta sería: ¿en la historia de la humanidad, hasta el momento, ello ha sido posible?

El filósofo de la ciencia y del racionalismo crítico, Karl Popper, al respecto ha expresado que «aquellos que nos prometen el paraíso en la tierra nunca produjo nada, sino un infierno».

Si tratáramos de responderla en «clave evangélica» podríamos comenzar por tratar de entender «¿qué es el cielo?».  Una forma de responderlo, es que es un lugar de plena armonía entre las almas y con Dios. Aquí en la Tierra somos «alma y cuerpo», donde -como sabemos- este último tiene un «ciclo de vida terrenal», cosa que en el cielo no ocurriría. Ahora bien «la armonía», «la fraternidad», «la amistad profunda» y en definitiva las distintas «formas de amor» se pueden tratar de vivir aquí en la Tierra, no sólo a nivel individual?

Entendemos que la respuesta es afirmativa, aunque de manera imperfecta, y que es muy difícil en lo macro y cuando se aumenta la escala de los vínculos humanos. En lo que posiblemente coincidamos es que esto no se puede hacer de manera coercitiva, como lo proponen las revoluciones y los gobiernos autocráticos, sino que debería ser el resultado de un largo proceso evolutivo donde vayan predominando distintas formas de cooperación.

Somos seres imperfectos, y dependiendo de lo que hagamos en esta vida, tenemos la posibilidad -según el mensaje evangélico- de poderlo vivir plenamente en el paraíso. Mientras tanto, aquí en la Tierra, deberíamos tratar no sólo de entender la libertad como «libertad negativa» sino de encararla como un proceso evolutivo de mayores grados de «libertad positiva» para que el mundo sea cada vez un «mundo mejor».