La rosa de Sarón como expresión de la resiliencia y potencia de la vida

Según esta fuente, la rosa (1) de Sarón o de Sharon “posee su nombre gracias a las extensas llanuras de Jope hasta llegar las colinas de Samaria, donde el rey David pastoreaba dado a lo fértil de la tierra. Esta región tiene una estrecha vinculación con lo religioso, dado que gracias a la flor que recibe ese nombre la fe cristiana lo ha tomado como ejemplo para asegurar que la vida con el Señor puede estar llena de espinos y obstáculos pero al final una hermosa llanura espera.

La rosa de Saron es una flor que florece de manera maravillosa y cuando esta se desprende de su tallo sigue con vida, pero lo más sorprendente es que si la flor se adhiere nuevamente de donde fue cortada sin importar el tiempo que haya pasado, la flor revive de forma mágica, es por ese motivo que la religión cristiana la usa para relacionarla con la persona que vive y cree en Dios. La metáfora viene dada ya que quien profeta en el cristianismo se aleja de Dios por cualquier razón y vuelve al tiempo el Señor igual lo recibe con los brazos abiertos, perdonando todos sus pecados.

En la Biblia, la rosa de Sarón es la flor más bella del valle que recibe el mismo nombre. En Salomón 1:15 declara su gran hermosura. Cuando se habla de Sarón es de abundancia de tierra fértil, de multiplicación, es por eso que se vincula a la vida cuando se está en presencia del señor, así lo aseguran quienes viven y profesan la palabra de Dios”. Ver también en la Biblia la cita de Cantares 2.

PD: Agradezco la referencia a Micaela Moran.

 (1) En realidad no es una rosa, en los términos que se utiliza actualmente.  El arbusto de flores caducifolias conocido como la rosa de Sharon (o de Sarón) es un miembro de la familia de las malvas, que es distinta de la familia de las rosáceas. Para más detalle ver esta fuente, donde explica -en inglés- su origen religioso: “The name “rose of Sharon” first appears in Hebrew in the Tanakh. In the Shir Hashirim (‘Song of Songs’ or ‘Song of Solomon’2:1, the speaker (the beloved) says “I am the rose of Sharon, a rose of the valley”. The Hebrew phrase חבצלת השרון (ḥăḇatzeleṯ hasharon) was translated by the editors of the King James version of the Bible as “rose of Sharon”; however, previous translations had rendered it simply as “the flower of the field” (Septuagint “ἐγὼ ἄνθος τοῦ πεδίου“, Vulgate “ego flos campi“, Wiclif “a flower of the field”). Contrariwise, the Hebrew word ḥăḇatzeleṯ occurs two times in the scriptures: in the Song, and in Isaiah 35:1, which reads, “the desert shall bloom like the rose.” The word is translated “rose” in the King James version, but is rendered variously as “lily” (Septuagint “κρίνον“, Vulgate “lilium“, Wiclif “lily”), “jonquil” (Jerusalem Bible) and “crocus” (RSV)”

 

 

Una buena noticia: producción de vacunas contra el Covid-19 en Argentina

Como sabemos Argentina es un país de grandes contrastes: tenemos más de 40% de pobres (en el conurbano bonaerense el 51,2%) y a la vez nos destacamos, a través de empresas como INVAP, para fabricar minireactores atómicos y satélites.

Una de las preguntas que nos podíamos hacer era, si países como la India (aunque de mucho mayor escala poblacional y cultura muy diferente) también con grandes contrastes, fabrica vacunas (como la de Astrazeneca): ¿por qué la Argentina no lo puede hacer? Hoy apareció esta noticia donde se indica que un laboratorio argentino ya empezó a fabricar localmente (bajo licencia) la vacuna Sputnik (también, entre otras fuentes, se puede ver esta y esta).

En la nota se expresa que se podrían fabricar 1 millón de dosis escalables a 5 millones de dosis mensuales, con las instalaciones actuales. Si se amplían podrían llegar a 500 millones de dosis al año. Sería bueno que el laboratorio aclarara bajo qué condiciones o supuestos ello se podría alcanzar, y -así mismo- que se cumplan los standards de calidad, almacenamiento y distribución. Es una noticia esperanzadora, y ojalá vaya todo bien (1). Cabe destacar que, a octubre de 2022, se ha optado por fabricar las vacunas CanCino, de origen chino.

(1) En una nota del periodista Carlos Pagni del 27/7/21 se comenta «la carta de Cecilia Nicolini al encargado del Fondo de Inversión Rusia que administra la venta de la vacuna Sputnik tuvo un párrafo que pasó casi inadvertido, que no habla mal del Gobierno ni habla mal de Nicolini, sino de la opacidad con la que se mueve Rusia en este campo. Opacidad que ya produjo un escándalo en Medio Oriente por la aparición de intermediarios en la compra y venta de la vacuna. En ese párrafo, Nicolini dice: “Me gustaría agregar que alguien de su equipo de producción le está pidiendo al laboratorio Richmond (de Marcelo Figueiras)que le solicite al Ministerio de Salud argentino que le haga la factura y que reciba el pago completo por las dosis producidas acá”. Es decir, que Figueiras y Richmond funcionen como intermediarios. No que Figueiras produzca la vacuna, se la entregue al Fondo de Inversión Ruso y que este, como está pactado en el contrato, se la siga proveyendo al Gobierno argentino. No, ahora quieren que el que cobre sea Figueiras. Gran signo de interrogación sobre para qué quieren ahora un intermediario». Veremos cómo evoluciona esta cuestión y los problemas burocráticos como señala esta nota.

El debate sobre la presencialidad en las aulas en tiempos de pandemia

La humanidad fue aprendiendo, en especial desde el año pasado, cómo se va manifestando y circulando el virus del Covid-19. Al principio no se sabía bien, y países como Argentina entraron en una cuarentena bastante estricta y muy prolongada (a pesar de los pocos casos de contagios), con el cierre de los establecimientos educativos durante un año.

Otros países no siguieron igual criterio. En general preservaron la presencialidad escolar, a excepción de momentos puntuales de extrema gravedad, o por cursos o escuelas donde había infectados (1). Esto es lo sugerido por la UNESCO y UNICEF dado el daño educativo (en especial de la infancia más pobre), emocional y hacia las mujeres que -en general- son las que más acompañan a los niños (retrayéndolas del mercado laboral). Líderes como Angela Merkel, a mediados de abril de 2021, propusieron un toque de queda pero con presencialidad escolar. Para esto último fijó un criterio límite de hasta los 200 casos por cada 100000 habitantes cada siete días.

Lamentablemente el presidente de Argentina -frente al fuerte aumento de casos en el mes de abril- dictó un DNU donde, entre otras medidas, prohibe la presencialidad escolar en el Área Metropolitana de Buenos Aires, a pesar de que el Ministerio de Educación puso en evidencia (ver imagen de la entrada) la muy poca conexión entre escuela y Covid (en especial por el éxito de los protocolos implementados), y que el 70% de los/as niños/as van a la escuela en la Ciudad (y en muchos municipios) caminando, y el 30% restante lo hace acompañado por sus padres en vehículos particulares o transporte público. Por lo tanto la circulación de este sector de la población es de muy poca incidencia estadística en el aumento de los casos, y no se puede establecer una correlación precisa entre una cuestión y la otra (2). En el conflicto con lo dispuesto por el DNU del gobierno nacional, la Corte Suprema de Justicia falló a favor de la Ciudad, aunque ahora el Ministro de Educación dice que la Ciudad debe cumplir lo acordado en el Consejo Federal de Educación. Una actualización a comienzos de junio sobre este tema se puede ver en esta nota.

(1) Cualquier actividad humana, en tiempos de una peste, aumenta los casos. La educación no es una excepción como lo indica esta prestigiosa publicación científica. Ahora bien, es una decisión donde hay que ponderar la relación costo-beneficio social y educativa (así como económica a futuro, como deterioro de la economía del conocimiento) para la infancia y la juventud. Para más información véase este informe de la UNESCO.

(2) Tal vez debería observarse cómo se viaja en transporte público (u ómnibus «truchos») durante el día, las manifestaciones sin protocolos de cuidado, la circulación de nuevas variantes de Covid (mucho más contagiosas) que entraron por las fronteras,  el no cuidado de muchas personas jóvenes fuera del ámbito escolar, etc.

La posibilidad de discernir qué es infierno y qué no lo es, y la posibilidad de hacerle lugar a lo que no lo es

Hay muchas creencias y opiniones diversas acerca de si el infierno existe o no. También hay muchas frases que hacen alusión al mismo, como la expresada por Carl Jung: «un hombre que no ha pasado por el infierno de sus pasiones, no las ha superado nunca».

En este breve texto hemos elegido otra, como es la de la imagen de la entrada, expresada por Italo Calvino. La hemos tomado de esta nota, denominada «el camino de la furia» escrita por el sacerdote jesuita Rafael Velazco. Hace referencia al caso argentino y termina expresando: «Todos hemos empujado un poco en la cuesta abajo de la furia; es hora de replanteos, de asumir las responsabilidades propias e institucionales y empujar en la cuesta arriba. Hay que pagar el precio. Es momento de recalcular para abandonar el camino de la furia, dejar de inocularnos odio y dejar de tirar piedras. “Hay un tiempo para tirar piedras y un tiempo para recogerlas”, dice el libro del Eclesiastés. Tal vez con esas piedras podamos comenzar a construir un país mejor, en el que todos nos sintamos más a gusto».

I&D prometedora para vacunas eficaces contra el Covid

El señor de la imagen de la entrada es Jason McLellan, un joven investigador quien, junto a su equipo, está experimentando alternativas eficaces para nuevas vacunas contra el Covid.

En esta nota se explican en detalle los avances que viene logrando, y que sigue perfeccionando para vacunas cada vez más eficaces contra el coronavirus.

Es una potente «luz de esperanza» frente a este flagelo que viene impactando gravemente a la humanidad, en particular con las nuevas variantes del virus como la de Manaos. Ojalá que los experimentos con humanos den los mismos resultados realizados con animales. Esta línea de investigación y desarrollo nos puede llevar a un mundo mejor en esta cuestión específica.

Acerca de que la deuda con el FMI no se puede pagar

Una persona, un grupo, una empresa, o un país no puede pagar una deuda cuando viene -desde hace mucho tiempo- gastando más de lo que ingresa, endeudándose de manera irresponsable (1), no teniendo una estrategia, un programa consistente de mediano y largo, así como una práctica socioeconómica clara y bien comunicada a la sociedad para poder crecer e ir cancelando su deuda de manera sustentable, entre otros elementos a tener en cuenta.

Este tema se ha vuelto a poner en debate a raíz de la afirmación de Cristina Fernández de Kirchner en un acto (ver la imagen de la entrada) donde afirmó que la deuda con el FMI «no la podemos pagar porque no tenemos la plata para hacerlo». Ello luego fue reafirmado por declaraciones del Presidente.

Por supuesto que es impagable, en los plazos y condiciones actuales, y -sin duda- es muy difícil de pagar en los plazos «standard» que tiene el FMI (2) Lo que obligaría a continuas renegociaciones, como hace la mayoría de los países con sus deudas. Un planteo alternativo, como el que sostiene el Gobierno argentino o economistas como Walter Graziano (ver esta nota) parecen difíciles de lograr (3) Graziano propone que «una posibilidad es que el ministro Guzmán en su carácter de miembro de la Junta de Gobernadores del FMI proponga en el seno de ese organismo que está por encima del Comité Ejecutivo que en base al artículo 5, sección 3 a) del FMI, se conceda a la Argentina la posibilidad de pagar a 20 o más años su deuda impuesta al país con características anómalas. Pero eso puede llevar mucho tiempo. La Junta de Gobernadores se reúne poco. Por eso lo mejor sería que el representante argentino en el FMI interrumpa al menos por un rato su muy larga siesta y comience a funcionar de una vez sometiendo al Consejo Asesor del FMI, -el cual puede reunirse muy seguido y está compuesto por técnicos de los países- en su rol transitorio de director ejecutivo para el Cono Sur, el caso argentino, contrastándolo con el citado artículo 5 sección 3 a) de la Carta Constitutiva del FMI». 

Es un tema «en desarrollo» y esperemos que, para el bien del país, evolucione de manera positiva.

(1) Daremos dos ejemplos, que van más allá de «la grieta» de esto: a) la cancelación de la deuda con el FMI que hizo Nestor Kirchner y al tiempo tomar una deuda tres veces más cara con el gobierno de Hugo Chavez, y b) el acuerdo con el FMI que hizo el Gobierno de Mauricio Macri que no sólo no evaluó otras alternativas de renegociación con los acreedores sino que tampoco estableció un cepo (al menos transitorio) para que no se fueran las reservas del Banco Central por parte de particulares de distinto tipo (entre ellos fondos de inversión).

(2) Un amigo que trabaja en el sistema financiero me dice que un Acuerdo de Facilidades Extendidas implicaría 4 años de gracia y 6 años de pago del capital. En esos seis años habría que pagar U$S 6600 millones por año. Si la economía argentina se normaliza, podría acceder al financiamiento internacional como otros países, y podría cancelar esas cuotas. En esta nota se indica que los montos a pagar entre los años 2025 y 2035 son mayores.  Un acuerdo con el Fondo implicaría cambios en la política macroeconómica que el kirchnerismo (en su expresión actual), no quiere hacer, y seguramente la alternativa de renegociaciones posteriores si no se pudiera acceder a los mercados de capitales a tasas «razonables».

(3) Cabría preguntarse si la decisión de establecer una querella criminal con quienes firmaron, de uno y otro lado, el acuerdo con el FMI es una buena o mala estrategia para lograrlo. 

 

Exploradores de esperanza: un caso vinculado a salir de la pobreza y mitigar el daño ecológico

La imagen de la entrada ilustra sobre cómo reciclar plástico y transformarlo en un insumo útil para una huerta orgánica que no sólo sirva para la autosubsistencia sino también para vender vegetales a terceros y generar un ingreso a personas pobres. Está tomada de la acción de la ong Proyectar y de esta nota del diario La Nación.

En la nota mencionada, entre otras consideraciones, se expresa que «en los Centros Comunitarios Resilientes (CCR), las familias, especialmente las mujeres, aprenden a amasar y cocinar panes y pizzas para después venderlos, y a cultivar sus propias frutas y verduras orgánicas a partir de plantines que consiguen y reparten los organizadores en los barrios, con el fin de generar recursos y mejoras del ingreso después de meses de altibajos y algunos parates.

En tanto, los chicos participan de algunas actividades, juegan y se alimentan en comedores, mientras sus hermanos, la mayoría preadolescentes, forman grupos de scouts para recolectar PET, o Tereflalato de Polietileno; un plástico que pasó de ser algo “descartable” y ajeno en lo cotidiano a ser cien por ciento valioso, reciclable, por el que hoy ganan dinero (por cada kilo que recolectan reciben $35 y ya llegaron a reunir una tonelada) y hasta fabrican ladrillos ecológicos.

En este sentido, refuerzan la gestión de residuos y separación de origen que Barrio Limpio encabeza desde el principio para cuidar al medio ambiente y reducir así el nivel de contaminación de puntos críticos de la Provincia. “La gente ya no tira más basura en el volquete y se la da a los chicos”, señala a LA NACION Ruth, encargada del merendero El Rincón de Leoncia, en Fuerte Apache, Ciudadela, al hablar de los cambios de hábitos y de higiene que trajo esta iniciativa.  Alan, su compañero y aliado en toda esta cruzada, refuerza: “Ahora sacan el plástico que se estanca en las cloacas; antes para ellos todo era desecho”

La construcción de hornos de barro de material y el armado de huertas,además de la logística presente en las plantas de reciclaje -manejadas por cooperativas y montadas en las comunidades- recae en los hombres de las familias, aunque no se trata de tareas excluyentes. Más adelante, en línea con el “espíritu verde” del proyecto, prevén sumar cocinas solares y que su diseño permita hacer un uso racional del material combustible…»

Es una experiencia de «exploradores de esperanza» (1) que buscan y encuentran caminos concretos para ayudar a salir de la pobreza y mitigar el daño ambiental vinculado al reciclaje del plástico. Son iniciativas que nos llevan a un mundo mejor.

(1) Aquí el concepto de «explorador» está tomado en el sentido que le da Gregory Bateson  (agradezco la referencia que me diera -en su momento- Ana Santos y me recordara Ernesto Gore sobre este gran intelectual) y, en particular, a su libro «Ecología de la mente«.

PD: Sobre el reciclaje inclusivo se puede leer esta nota.

 

¿Efecto rebote a tasas chinas pero sin perspectivas de futuro?

Luego de una fuerte caída del PBI de Argentina en el año 2020, se estima que habrá un efecto «rebote» para 2021 que puede llegar al 6% o 7% de crecimiento del producto («tasas chinas») producto de una relativa recuperación de la economía (si la pandemia, y las medidas del gobierno, no vuelven a impactar tan negativamente como el año pasado). Ello será acompañado del alza de precio internacional de la soja, y la asignación de U$S 4354 millones de dólares por derechos especiales de giro a la Argentina, producto de una política global del FMI.

Lo anterior es una buena noticia, pero lamentablemente la Provincia de Buenos Aires dice que no puede pagar su deuda externa (al momento de escribir esta nota), el acuerdo con el FMI se demora, las Leliq siguen creciendo (y no fueron para los jubilados), la mayoría de los empresarios -según esta encuesta– no piensan invertir, el debilitamiento de las instituciones (en línea con el nombramiento del nuevo Ministro de Justicia) que profundiza la desconfianza en cuanto a las reglas de juego y, fundamentalmente, no hay un programa económico consistente con perspectivas optimistas de crecimiento de mediano y largo plazo. ¿Tal vez después de las elecciones de este año? Ojalá sea así, pero si no ocurre la economía, luego del posible rebote de este año, seguirá cayendo (1). Ello nos lleva a un mundo peor.

(1) En esa línea va también la opinión de Jorge Remes Lenicov. 

Si no cambiamos nosotros, no cambiará el mundo

La frase de Tolstoi de la entrada nos hace reflexionar de que el mundo, el sistema, el contexto… no cambiará si no cambiamos nosotros (1) Esto, a su vez, podrá estimular a que otros cambien al verificar que el cambio será «para bien».

Para el cristianismo esto implica nacer de nuevo, tal como como lo expresa Jesús en el texto del Evangelio de Juan 3, 2-3.

Sabemos que no es fácil, pero es imprescindible (en particular para quienes lideran grupos, organizaciones y países) (2) si queremos ir hacia un mundo mejor.

(1) También lo hemos abordado en esta nota.

(2) Esto significa transformar el sentido y la práctica del poder.

Voluntariado de la supervivencia: las enseñanzas de una experiencia individual

En esta nota, de Jorge Ossona, se describe la muy dura historia de José para salir del infierno de la degradación social, donde ha fallado la política (y en particular su dirigencia), lo institucional con normas inexistentes o no adecuadas, y organizaciones degradadas que propiciaron un contexto socioeconómico donde la falta de oportunidades, la pobreza, las drogas y el delito se fueron expandiendo con graves consecuencias personales y sociales.

Sin embargo hay un final feliz vinculado a los que se expresa como «los nuevos voluntariados de supervivencia». Para que ello haya sido posible en esta historia «particular», jugaron un rol decisivo -de acuerdo al relato- el valor de la mujer («la bruja»), el nacimiento de su hija (un potente signo de «esperanza» vinculada a una nueva vida), Vilma (en la «práctica su mamá»), y en la valoración que hace de Jesús y el Gauchito Gil (arquetipos trascendentes y milagrosos). Sobre estos dos últimos arquetipos los contrapone con que no cree en nadie más, ni en los evangelios (se supone que se refiere a pastores, instituciones y prédicas no eficaces, o a un largo texto que no le ha podido llegar personalmente), ni en las organizaciones sociales ni en la política.

Lo recientemente señalado genera un desafío importante para las iglesias, la dirigencia socioeconómica y política (1) para que su labor sea realmente eficaz en la transformación de tan duros contextos. Ello sin duda colaborará en que surjan muchos nuevos José que emerjan de esos infiernos y vivan en un mundo mejor.

(1) Todo esto sin generalizar frente a quienes lo vienen haciendo muy honestamente, con enorme entrega y efectividad.