silde3

Se considera que la búsqueda de un mundo mejor es una aspiración generalizada que compartimos todos los seres humanos.

Sin embargo, “qué es un mundo mejor?”, “cómo se llega a ese mundo mejor?”, entre otras preguntas centrales, ha tenido y tiene respuestas muy diversas.

En esta pagina web se intentarán dar algunas reseñas de enfoques y experiencias concretas -vinculadas a lo anterior- que se espera puedan ser de interés para la reflexión y el debate, tanto de un público general como aquel más focalizado en lo económico. Se colocarán las referencias imprescindibles (en general como links), y con el tiempo se van actualizando a medida que surgen nuevas fuentes, informaciones o experiencias. Como antecedente se puede mencionar el blog: http://busquedamundomejor.blogspot.com.ar que se realizara a fines del año 2016.

Quien ha creado los contenidos de esta página es economista, graduado en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad Católica de Lovaina, donde obtuvo su Maestría. Los textos y presentaciones fueron elaborados, en especial, a partir de su experiencia como docente de una de las cátedras de la materia Sistemas Económicos Comparados de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, entre los años 2003 y 2015. En este sentido este trabajo se ha realizado a partir de vivencias, lecturas, aportes de otras personas (que agradezco) y de compartir reflexiones. En este marco sigue estando abierto a una construcción colectiva de sugerencias, críticas y aportes que se deseen realizar.

Lo que se viene de expresar introduce un “sesgo” en los análisis y propuestas, en el sentido de plantear una mirada desde “lo sistémico”, en sus múltiples acepciones respecto de lo que se considera “un mundo mejor”.

A través del formulario de contacto, si desean, pueden hacer llegar aportes, críticas o comentarios. En la medida de mis posibilidades los iré contestando. Espero que esta iniciativa cumpla con el cometido de estimular una mutua reflexión que pueda hacer algún aporte a esta temática.

En primer lugar gracias por acceder a esta página. Como aquí se expresa son bienvenidos comentarios, críticas y aportes, en caso de que quieran y puedan hacerlos.

En segundo lugar, los expertos en comunicación hacen una pregunta relevante: ¿a quien va dirigida?

Intentaremos responder esta pregunta con la siguiente afirmación: A dos públicos diferentes que cuentan con dos secciones diferentes en esta página web:

  1. A un público general, informado y formado que esté abierto e interesado en articular el corto plazo y cuestiones tangibles con el mediano y largo plazo en un discernimiento más complejo y completo sobre el mundo en qué vivimos. Todo ello contando con la sensibilidad de tratar de buscar la transformación del mundo hacia lo que consensuemos es “mejor” en base a debatir ideas, “lo que nos mueve”, prácticas y evaluaciones que vayan en esta dirección. Para ellos están las secciones vinculadas con “Textos Breves“, “La cuestión del trabajo” y “Algunos links“.                                                                           
  2. A un público interesado por “lo económico” o con formación económica que esté abierto a la posibilidad de intercambiar ideas, a nivel de un ensayo de divulgación como este, sobre la temática de los sistemas económicos, sobre las fortalezas y debilidades del capitalismo (algunas graves, dependiendo de la “variedad de capitalismo”) y si es el “fin de la historia”?, si la posibilidad  de “trascender el capitalismo o ir más allá” (construir un “post capitalismo“) estuviera relacionada con una cuestión “vincular” más profunda respecto a una forma de poder. En fin, si es posible introducir una dimensión de orden valorativo y de móviles relacionada con un mundo mejor?. Para esté público se presentan las secciones “Tratando de Fundamentar” y “Para Converger“, además de algunos Textos Breves y una introducción general al lado de esta entrada llamada “Para Economistas“.

Dicho lo anterior hay algunas cuestiones de contexto a tener en cuenta:

  • El que escribe en esta página, es economista, lo intenta hacer desde una mirada sistémica, no simplista (desde “la complejidad”) y tratando de articular una temática difícil como es “ciencia y valores“, y más en general la cuestión del sentido de nuestras miradas y acciones, y por lo tanto establecer “prioridades”.
  • El período de la humanidad, llamado “modernidad” incluye una visión en donde no es posible mezclar o incorporar aspectos valorativos en el análisis científico. Por lo tanto hacer un análisis desde las ciencias económicas sobre los sistemas económicos no debería incluir un juicio sobre “lo que es mejor o no es mejor” o cuestiones que entran en el campo de “lo subjetivo”. Entre las respuestas posibles a este planteo es: de acuerdo, una cosa es analizar sin juicios de valor (aunque hoy sabemos que es, al menos, muy difícil cuando hay relaciones humanas) y otra cuestión es “qué hacer” con ese análisis. Por lo tanto “lo de mejor” entraría en el campo de la acción humana en sus dimensiones personales, socio-culturales, económicas y político-institucionales. Sí se requeriría compartir criterios o convenciones respecto de lo que es mejor o peor. Se entiende que hoy la humanidad, por ejemplo, comparte “teóricamente” que “matar” es algo malo, aunque las guerras y la agresividad transformada en violencia en todas las dimensiones de la vida humana lo desmientan en muchos casos. El ejemplo que se plantea en “Tratando de Fundamentar” (en “Introducción a la temática….”) en la parte de “la ciencia de la salud” de la Conferencia de la OMS de Alma-Ata (como una cuestión “sistémica”) va en esa dirección.
  • El periodo que algunos denominan “posmodernidad”. Según este enfoque se han “caído los grandes relatos” por la tanto la cuestión del “sentido de la historia” no tiene más validez. Entre las respuestas posibles a este enfoque, también puede ser un “de acuerdo”, con la salvedad que “sí” tiene validez la cuestión del sentido en la historia humana. Esto se relaciona con preguntas con implicancias filosóficas y de creencias religiosas (que también intenta abordar la ciencia) acerca de “por qué estamos aquí?” y más en general en el “para qué y para quien?”. Por lo tanto si la libertad tiene un énfasis individual y defensivo (respecto de “mis derechos”) o también –complementariamente- tiene un énfasis positivo y constructivo con otros en el cuidado y desarrollo de la vida en todas sus dimensiones, buscando la armonía, la felicidad, la amistad….

Al principio decíamos que esta página está orientada a un público “abierto” (tanto a nivel general como aquellos con formación o interesados por lo económico) y muchas de las afirmaciones que se hacen pueden considerarse como “preguntas” que tienen distinto tipo de respuestas. En consecuencia lo que aquí se expresa está en “tono de diálogo”.

En la entrada “A quien va dirigida esta página” hemos expresado que nos dirigimos a dos públicos: 1. un público amplio informado y formado, y 2. A un público interesado por “lo económico” o con formación económica que esté abierto a la posibilidad de intercambiar ideas. A esto últimos van las siguientes reflexiones.

La formación de base que hemos tenido, en general, ha sido sobre la economía convencional, más allá de que luego hayamos hecho cursos o tomado opciones sobre otros enfoques. Aquí nos referiremos sobre la cuestión de la economía convencional.

En esta página web, en la entrada de “Tratando de Fundamentar” hemos expresado que la misma es hija de la modernidad. Con ello estamos diciendo que la ciencia económica convencional nació en un contexto con las siguientes principales características:

  • Influencia del enfoque newtoniano de la ciencia.  Aquí también está presente la cuestión de la importancia de la objetividad (sin incluir la subjetividad con sus emociones y sus valores y, por lo tanto, con neutralidad valorativa) y el determinismo de leyes universales.
  • La exaltación del individuo (concepción individualista vinculada a su propio interés y también llevada a lo metodológico) y su libertad (en su variante “negativa”).
  • La razón, en particular “instrumental”.
  • La utilidad llevada al extremo con el “utilitarismo”. Esto luego cambió definitivamente en la ciencia económica con Lionel Robbins  en el enfoque de “preferencias” que los individuos expresan o revelan ante cada elección de alternativas o combinaciones posibles, con una valoración relativa. Este es “el enfoque” que se utiliza mayoritariamente hoy en día en la ciencia económica (*).
  • La idea de “carrera” hacia un “progreso indefinido”,

entre los principales elementos.

Cuales son algunas de las principales características del contexto de comienzos del siglo XXI?:

  • El enfoque newtoniano es algo “particular” (que sigue sirviendo para explicar una parte de la física, y –por ejemplo- para enviar naves al espacio) pero luego de Einstein y otros físicos sabemos que la realidad es mucho más compleja, el equilibrio es una situación particular en el marco de situaciones de desequilibrio, de caos, de azar, de indeterminaciones, no linealidad, etc. Si bien la economía ha ido incorporando elementos (como los modelos que utilizan la teoría del caos aplicados a lo financiero) no se ha revisado a fondo las implicancias en la economía de este cambio de paradigma científico (por ejemplo con la física cuántica).
  • Dentro de lo anterior: lo objetivo y lo subjetivo. Sin duda es muy importante buscar la objetividad (podríamos usar el concepto de “verdad”) pero hoy sabemos que “el lugar” (en un sentido amplio) de desde donde observamos tiene una gran incidencia en una verdad “compleja” que se nos va develando de a poco. La economía del comportamiento (además de las neurociencias y la psicología) y los nuevos enfoques de la física está haciendo un gran aporte en esta dirección.
  • La temática de la exaltación del individuo ha sido analizada por distintos pensadores y su diferencia con el concepto de persona en particular fue abordada por filósofos como J. Maritain. Desde otra perspectiva esta temática la aborda el filósofo canadiense Charles Taylor en su obra: “Fuentes del Yo: La Construcción de la Identidad Moderna” .
  • La razón instrumental. Es sólo una dimensión de la razón. Por su parte, vinculado a lo que mencionábamos sobre la economía del comportamiento, hoy sabemos que las emociones y las redes neuronales de nuestro cerebro inciden en que nuestra racionalidad sea “limitada” y muchas veces “sesgada”.
  • Lo “útil” es una característica del “yo” según la psicología y en particular del psicoanálisis, y está asociado a “lo práctico” y a lo que el sujeto considera “viable y que le sirve”. Sin embargo no es la única característica del ser humano, ni puede ser llevado a un “valor sólo y único”, sino que hay otros valores (la ética, la justicia, la solidaridad, la empatía compasiva…) que deberían tener una “jerarquía” superior. Por su parte el enfoque de “preferencias” nos abre la puerta a la diversidad de móviles (que incluyen “lo útil”), pero en el enfoque de Robbins no se abre la posibilidad de hacer un discernimiento sobre las mismas ni sobre sus efectos o consecuencias sistémicas, sociales y ambientales. Al respecto véase las implicancias de este enfoque en el libro de Horacio Fazio, que se cita al pié de página.
  • Vimos que Adam Smith habla de “carrera” vinculado al progreso material que nos llevará a “la riqueza de las naciones”, sin tener en cuenta las restricciones ambientales y el cuidado de las personas en el proceso económico. Esto no sólo está asociado a la búsqueda del propio interés y a la búsqueda de la maximización del lucro, sino a “ser grande” o poderoso. Por lo tanto aquí aparece la exaltación individual del poder como lugar donde tengo lo máximo posible y busco controlar todo. En este sentido el capitalismo será una forma particular de manifestación del poder (desde lo económico y los “intereses” que lo representan), como lugar de dominio y de conflictividad. Todo ello lo atenuará con el enfoque de la “simpatía“.
  • Por otro lado estará la posición de quienes buscan el progreso moral, o que la ciencia se oriente a terminar con la dominación y la injusticia. Aquí hay distintos enfoques o posiciones. En el caso de los que eligieron el camino de una opción “radical” (en el sentido “jacobino”) ello conllevó a sacar por la violencia la “herramienta” de poder (la propiedad de los medios de producción) pero sin cambiar lo “sustantivo” de esta noción de poder. Se lo transfirieron a una categoría “abstracta” como es “la sociedad” pero a través de una mediación muy importante: una vanguardia, un partido, un liderazgo que lo concentró en el Estado. Por lo tanto lo que terminaron haciendo es “cambiar de lugar el poder” (no lo transformaron en su “esencia”), generando una maquinaria burocrática que pretende tener todo bajo control, expresado nuevos mecanismos de dominación y finalmente terminando en expresiones de variedades de capitalismo.

Para concluir sobre cual es el enfoque que tenemos en esta temática:

  • La economía convencional tiene una aplicación válida pero limitada en cuanto a explicar la realidad y, en general, está acotada a lo que ha venido ocurriendo en los últimos doscientos años de aplicar un enfoque “formal” de la economía, de individuos que buscan maximizar sus preferencias a corto plazo y tienen –entre otras cosas- aversión al riesgo en un cuadro institucional (que ha sido o es) cambiante e incierto. Es importante el capital “como recurso”, pero este enfoque “maximizador” del mismo no sirve para buscar “un mundo mejor” (ni en los vínculos de las personas entre sí ni con el medio ambiente). Ello se debe a que descarta –por principio- lo valorativo en su dimensión relacional social y ambiental, y las demás dimensiones subjetivas de la persona humana, que incluyan -pero vayan más allá- del propio interés. Encontrar consensos en estas dimensiones será fundamental si realmente queremos alcanzar un mundo mejor.
  • Por lo expresado el enfoque de la economía convencional tiene implicancias en lo que se refiere a los sistemas económicos y no tener en cuenta afirmaciones como las que realizara Julio H. G. Olivera en 1997 (ver: Realidad e Idealidad en la ciencia económica, en Ciclos, año VII, Vol. VII, No.13, Buenos Aires) donde expresa que “el funcionamiento de un sistema económico, centralizado o descentralizado, individualista o socialista, depende en última instancia de las fuerzas morales de una sociedad” (citado por Fazio, H., pág. 99). Seguramente el Profesor Olivera no estaba menospreciando los aspectos materiales y de cambios científico-tecnológicos que, a lo largo de la historia, han formado parte de los sistemas, de la cultura, y de la civilización humana.
  • Los enfoques que entendemos sirven para dar elementos que nos posibiliten “un mundo mejor” son varios y entre ellos podemos mencionar a los siguientes: el enfoque “sustantivo” de la economía (Karl Polanyi); los que colocan a la economía en un contexto medio ambiental más amplio (Georgescu-Roegen); los que buscan vincular la economía con otros valores como la ética y la justicia (Amartya Sen); los que plantean una economía plural, como es el caso de René Passet, y dentro de ella el enfoque de la economía social y solidaria y otros enfoques y modalidades similares; los que desarrollan el pensamiento y la práctica de un desarrollo humano y sostenible (por lo tanto la cuestión medio ambiental); autores como Zamagni y Bruni con el enfoque de los bienes relacionales (economía civil de una ética de la razón “cordial”); los que desarrollan el enfoque de la “economía de la felicidad”; los que desde el cambio del paradigma científico-tecnológico plantean escenarios prospectivos y buscan resolver el fin del problema económico e ir convergiendo hacia un mundo mejor (véase el siguiente artículo de Santiago Billinkis: http://bilinkis.com/2017/03/fin-del-problema-economico/); los que preocupados por las cuestiones del desequilibrio y desde enfoques institucionalistas realistas y adecuados con base en la realidad presente (por lo tanto sin caer en prácticas como el populismo-) buscan avanzar en procesos que nos lleven hacia un mundo mejor; los que “desde la lógica del conflicto de intereses” buscan estrategias de construcción de consensos de “salidas virtuosas” progresivas para las partes intervinientes, de cooperación y de escenarios “ganador-ganador”; los que vienen de otras disciplinas como Edgar Morin, Charles Taylor, Z. Bauman, etc.; y finalmente todos aquellos que en ideas y prácticas son expresiones de una economía plural diferentes a lo hegemónico, buscando un postcapitalismo que deje de lado escenarios de dominación.

¿Tan sólo una ilusión? ¿Idealismo? Puede ser… De todos modos, ¿no podríamos probar a ver cómo nos va?

(*) Este texto de Horacio Fazio, “Economía, Ética y Ambiente (en un mundo finito) por Ed. Eudeba, Buenos Aires, en 2012, en particular el capítulo 3, ha sido utilizado como una fuente importante para este artículo. Para la parte del cambio del paradigma científico se ha utilizado, en especial, el texto de Ilya Prigogine, “¿Tan Sólo una Ilusión?, una exploración del caos al orden” (Ed. Tusquet, Barcelona, 1993) y en su relación con las ciencias sociales (págs. 99-120).

Este blog o página web se ha orientado originalmente con plantear enfoques vinculados con un mundo mejor, en especial tratando de relacionar ciencia (en cuanto a lo sistémico y complejo relacionado con lo económico) con valores (“lo bueno”), lo que -para determinadas personas o enfoques- es inadmisible.

Se puede también afirmar que lo de “enfoques” tienen su parte de interés en cuanto a su debate, al intercambio de ideas, a lo motivacional, pero puede quedar reducido a una forma de filosofar, a “buenas intenciones” o a una especie de autoayuda en este campo.

Sin embargo no todo es así. En la parte de “La Cuestión del Trabajo“, “Convergiendo en Procesos” y en “Algunos Links” hemos tratado de dar ejemplos en cuestiones concretas y de iniciativas afines. También los fuimos mencionando en lo vinculado al rol del Estado en cuanto a la redistribución, a la reciprocidad y solidaridad, a otras formas de generación de valor, y en las formas de intercambio, en especial como podemos “evolucionar” de un intercambio mercantil a otras modalidades que nos ayuden a disminuir la desigualdad, la construcción de la paz e  ir más allá del desarrollo a un mundo mejor.