La globalización del rencor y el resentimiento

18 Ago La globalización del rencor y el resentimiento

En un texto de Gilles Deleuze sobre el punto III de la Etica de Spinoza, expresa que este singular filósofo sigue paso a paso el encadenamiento terrible de las pasiones tristes: primero la tristeza misma, después el odio, la aversión, la burla, el temor, la desesperación, el morsus conscientiae, la piedad, la indignación, la envidia, la humildad, el arrepentimiento, la abyección, la vergüenza, el pesar, la cólera, la venganza, la crueldad…” Más adelante comentó que “la Ética dibuja el retrato del hombre del resentimiento, para quien toda felicidad es una ofensa y que hace de la miseria o la impotencia su única pasión. Y los que saben desanimar en lugar de fortificar los espíritus se hacen tan insoportables para sí mismos como para los demás”.

La temática del resentimiento es abordada por psicoanalistas como Luis Kancyper en su libro “Resentimiento terminable e interminable. Psicoanálisis y Literatura” (Ed. Lumen, Tercer Milenio, Buenos Aires, 2010). Al comienzo del primer capitulo de este libro expresa que “Albert Camus (1913-1960) encuentra en El Malentendido una forma original para exponer una tragedia universal: un mundo privado de sentido, en donde la trascendencia, la solidaridad y la amistad no tienen lugar”. Otra forma de abordaje puede ser a partir del lado oscuro o de “la sombra” (ensayo de Carl Jung, mencionado por Sergio Sinay en el diario Perfil).

Podemos afirmar, de manera simple, que todo esto emerge –en general- de la falta de amor, de haber sufrido discriminación, dominación, mal trato, agresión por parte de una o más personas. Hay situaciones producto de un sistema, de graves conflictos o guerras (en particular Irak y Siria, pero no sólo sino que abarca también situaciones nacionales de odio), de creencias o de prejuicios culturales, que –lamentablemente- promueven o generan estas situaciones.

Ultimamente hemos visto, entre otras cosas, violencia racista en Estados Unidos, atentados con vehiculos en Barcelona, Niza, Londres o Estocolmo, sin mencionar conflictos que hoy continúan como en Siria o en determinados países de Africa, por citar sólo algunos. El odio al diferente (al negro, al “infiel”) o el considerar de “segunda” o de “cuarta” al inmigrante (por más que se le de un lugar de trabajo y vivienda) retroalimenta situaciones de resentimiento y de odio. Esto ha sido analizado en una multiplicidad de notas periodísticas (por ejemplo ver desde el minuto 8 al 32 de este programa).

Estamos “condenados” a convivir con estas situaciones? Podremos tratar de objetivar las múltiples causas que las generan e ir encarándolas de manera positiva tanto a nivel micro como macro? La cuestión del poder y la agresividad? Es posible generar dinámicas sociales y educativas como las de países que han abordado exitosamente el fenómeno del bullying en las escuelas o la interculturalidad y trasladarlos al fenómeno de la segregación y las causas originarias que las produjeron? Es imposible hacer esto con sectores de las minorías que puedan estar resentidos?  Los líderes religiosos y sociales pueden jugar un rol importante, así como los líderes políticos y económicos para que re-orienten las visiones y acciones agresivas y bélicas hacia la paz.

 

 

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