Hambre Cero

12 Jul Hambre Cero

Establecer una jerarquía de necesidades es difícil pero sabemos que si no respiramos, no nos alimentamos e hidratamos adecuadamente, todo lo demás no es posible. Si bien esto parece obvio, es importante el aporte realizado por Abraham Maslow, con su propuesta de una pirámide con una jerarquía de necesidades que se muestra en la imagen de la entrada.

Según la Wikipedia “es una teoría psicológica propuesta por Abraham Maslow en su obra Una teoría sobre la motivación humana (en inglés, A Theory of Human Motivation) de 1943, que posteriormente amplió. Obtuvo una importante notoriedad, no sólo en el campo de la psicología sino en el ámbito empresarial del marketing o la publicidad. Maslow formula en su teoría una jerarquía de necesidades humanas y defiende que conforme se satisfacen las necesidades más básicas (parte inferior de la pirámide), los seres humanos desarrollan necesidades y deseos más elevados (parte superior de la pirámide)”. (*) Esta teoría es coincidente con el enfoque sustantivo de la economía propuesto por Karl Polanyi poniendo en valor el “sustento” frente al enfoque formal de la economía (en general predominante).

Llevado a cuestiones prácticas, esto se traduce -por ejemplo- en el planteo de “hambre cero” propuesto en el marco de las Naciones Unidas y llevado a cabo en países como Brasil por iniciativa del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en 2003 con el objetivo de erradicar el hambre y la extrema pobreza.

En países como Argentina, el gobierno elegido en 2015 se propuso como horizonte una meta muy ambiciosa, como “pobreza cero“.  Sin embargo, la situación económica a mediados de 2018 y el acuerdo con el FMI (que conlleva, al menos al comienzo, un ajuste recesivo), indican que sería razonable garantizar -al menos- hambre cero. Para ello habría que implementar correcciones a un capitalismo desigual, como ser gravar a los sectores de mayores ingresos (**) para financiar un piso de ingresos (por ejemplo reforzando el monto de la Asignación Universal) a quienes no pueden llegar a completar una alimentación básica, además de otras medidas complementarias como incrementar raciones en comedores populares (o merenderos), reforzar los bancos de alimentos (con el debido control de la salubridad) y el régimen de donación de alimentos,  etc.

En pleno siglo XXI donde hay grandes aspiraciones de progreso y de ampliación de derechos, en el contexto de un mundo preocupante, parece obvio que hay que comenzar por la base de la pirámide de Maslow. Este sería un nivel mínimo o “piso” para luego poder evolucionar hacia un mundo mejor.

(*) Este enfoque se puede ampliar en el texto “Abraham Maslow. La Teoría de las Necesidades”, realizado por Anna Giardini, de la colección Comprende la Psicología, Ed. Salvat, 2017.

(**) Más allá de que, en general, a nadie le guste pagar impuestos, expertos tributaristas deberían analizar si incrementar impuestos a los bienes personales, alicuotas crecientes al impuesto a las ganancias, a los viajes y consumos al exterior, etc. pueden ser viables y razonables (no confiscatorios y que no afecten la producción). Una propuesta muy interesante es planteada en esta nota por Juan Llach. Todo esto más allá de tratar de salir cuanto antes de la recesión y entrar en un sendero de desarrollo con equidad.

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